Piel Sensible Bajo el Sol

Si cuando te expones bajo el astro rey sientes escozor, tirantez o quemazón, está claro que necesitas unos cuidados específicos. La Roche-Posay te ayuda. ¡Toma nota!

FOTOPROTECCIÓN. Manual de uso.
Leonor Prieto, directora científica de los laboratorios dermatológicos la Roche-posay, nos da 10 claves.
1. Siempre a cubierto. Las radiaciones ultravioletas atraviesan nubes y cristales. Así que toca protegerse en cualquier circunstancia y todos los días.
2. Es tu mejor aliado antiaging. ¿Sabías que los rayos solares son responsables del envejecimiento en un 80%? Evita que las arrugas se instalen de forma definitiva en tu piel incluyendo en un filtro solar en tu rutina beauty.
3. A medida. Adapta el ‘escudo’  solar a la actividad que realizas. Por ejemplo, para un día de compras o ir al trabajo, necesitas una crema hidratante con SPF, y si vas a realizar cualquier actividad bajo un sol de justicia, un buen fotoprotector.
4. Identifica tu fototipo y qué índice de protección es el tuyo. ¿Cómo saberlo? Fíjate en el color de la piel. Esa a la que nunca le ha dado el sol. Cuanto más clara sea, mayor será el grado que necesitas.
5. No bajes la guardia. Aunque ya estés bronceada, necesitas una protección muy alta si: viajas a latitudes próximas al Ecuador, practicas deportes en la playa, el mar o la montaña, o realizas tu actividad deportiva favorita al aire libre (ciclismo, golf, tenis, marcha...)
6. Dosifícate. El mayor daño solar se produce en las primeras horas de exposición. La primera aplicación de la crema fotoprotectora es determinante. ¿Cómo hacerlo sin morir en el intento? Haz dos aplicaciones consecutivas. Primero extiende una capa homogénea (20 minutos antes de salir de casa) y reaplica cuando llegues a tu destino.
7. Inculca el hábito. Una adecuada educación solar en la infancia es uno de los factores decisivos para prevenir el cáncer de piel en la edad adulta. Para tus hijos, tú eres el mayor ejemplo. Si no te blindas adecuadamente, ellos no adquirirán la costumbre.
8. No te limites. Para resguardarte del sol, cuentas con innumerables ‘apoyos’: nutricosmética que mantiene tus sistemas de defensa activos, cremas y ‘armas’ físicas (sombreros de ala ancha, gafas homologadas, ropa...).
9. Mide los tiempos. En verano, con sólo 10 minutos de exposición, 3 veces a la semana, consigues sintetizar la vitamina D que necesitas. Sobreexponerse es un riesgo y los problemas más graves no se ven a corto plazo.
10. Sin abusar. Recuerda que, aunque te protejas, los baños de sol excesivos son peligrosos. La piel tiene memoria y acumula los daños. Evítalos con una protección óptima.

3 SITUACIONES para protegerte a conciencia.
1. Si te encuentras bajo la influencia de las hormonas. Durante el embarazo se segregan estrógenos, que favorecen una mayor síntesis de melanina y, en consecuencia, propician que haya una hiperpigmentación. Ésta aparece en forma de manchitas irregulares marrones o grisáceas (el conocido coloquialmente como paño), que se suelen situar en el centro de la frente,  la barbilla y alrededor de la boca.

2. Si te has sometido a un tratamiento con láser o a un peeling químico. Tras someterse a alguna de estas técnicas, la piel se queda extremadamente sensible . De hecho, la Academia Española de Dermatología y Venerología (AEDV) “recomienda el uso imprescindible de un bloqueador solar y evitar la exposición directa al sol”.

3. Si te has vuelto fotosensible. Esta situación se produce porque hay interacción entre la radiación ultravioleta y una sustancia sensible que se encuentra en la piel. Puede ser un producto que se aplica por vía tópica (crema, perfume, fármaco)  o una
molécula de alguna medicación (antibióticos, antidepresivos...) que llega a la piel a través de la sangre.

DE COMPRAS:
-De textura transparente, el aceite Anthelios Confort Invisible SPF 30 (25 €) te ofrece la máxima sensorialidad. Su acabado es totalmente imperceptible, se absorbe de inmediato y no deja ninguna huella grasa. ¿Algo más? Está concebido para pieles que ya se han bronceado, pero que necesitan seguir cuidándose de los rayos UVA-UVB. ¿Su secreto? El filtro Mexoplex que incorpora (exclusivo de La Roche-Posay).

-Si hay un ‘todo en uno’ imprescindible para tener buena cara es el compacto Crema SPF 50+ Unificante (30 €).
¿Sus virtudes? Filtra los rayos del sol, borra imperfecciones, matifica brillos, alisa la piel, unifica el tono, aporta color y disimula manchas o cicatrices. Todo para conseguir un acabado perfecto que resalta
la belleza natural. Está disponible en dos tonos: beis y dorado.

-También texturas ultraligeras. ¿Te dan pereza esas las cremas que dejan la piel brillante y blanquecina? Con estos filtros no te pasará. El primero, Fluído Ultra-ligero Anthelios spf 50+ (23 €), es totalmente invisible y de absorción inmediata. ¿Algo más? No deja ningun tipo de residuo. El segundo es Aqua-gel spf 30 Anthelios (23 €), un fotoprotector de textura aqua-gel, con el que descubrirás que la sensación piel desnuda se lleva a la perfección con la mejor protección.



EN EL NECESER…
EVITA:
-Desmaquillantes agresivos y tónicos con alcohol. Mejor emplea un agua micelar.
-Exfoliantes con gránulos. Estos alteran el delicado equilibrio de la capa córnea.
-Aceites esenciales. Mentol, eucalipto, aceite de árbol de té... en ocasiones irritan la piel.
-Igredientes agresivos. Ácido salicílico, vitamina C... pueden provocar reacciones.
-Maquillajes con colorantes y/o perfume. Estos ingredientes alteran la dermis.

LLEVA:
-Agua termal o brumas emolientes. Calman, suavizan y desensibilizan. ¡Imprescindibles!
-Fórmulas hipoalergénicas. Con ellas minimizas cualquier riesgo de alergia.
-Gamas específicas para pieles intolerantes. Al usarlas, tu piel no será agredida en ningún gesto básico: limpieza, nutrición, reparación...
-Cremas con antioxidantes. ¿Cómo potenciar resultados? Aplica con un suave masaje que relaje las terminaciones nerviosas.
-Mascarillas faciales calmantes. Incluyen ingredientes que restablecen el equilibrio del manto hidrolipídico. ¿El resultado? Desaparece esa desagradable sensación de tirantez.
-Filtros solares con un factor de protección  alto. Te ayudan a evitar los eritemas, las quemaduras, un envejecimiento prematuro
de la piel y la pigmentación.

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