Planta cara a los poros abiertos

No son únicamente un problema de pieles adolescentes o grasas. Hay varias causas que pueden provocar que aparezcan dilatados y resulten antiestéticos.

No son únicamente un problema de pieles adolescentes o grasas. Hay varias causas que pueden provocar que aparezcan dilatados y resulten antiestéticos. Descubre cómo poner freno a esta imperfección tan molesta.

 

Son orificios diminutos que se sitúan en la epidermis (la capa más externa de la piel) y que tienen una función fundamental: facilitar la transpiración. Sin embargo, por diferentes motivos, pueden aparecer abiertos y resultar muy visibles. Esa dilatación dependede las glándulas productoras de sebo que se encuentran en todo el cuerpo, menos en las palmas de las manos y los pies. Pero especialmente se localizan en el rostro y, sobre todo, en la llamada zona T (frente, nariz y mentón).

Cuestión de herencia

Hay una mala noticia: que la genética influye y contra eso no se puede luchar. Si tus padres tuvieron acné o problemas de piel grasa, serás más propensa a padecer este problema cutáneo. “Los poros abiertos corresponden a una dilatación de las glándulas sebáceas y es cierto que hay pieles más grasas y, por tanto, más proclives a sufrir esta peculiaridad", apunta la doctora Christina Schepers, del departamento de Dermatología de la Clínica Planas.

 

Envejecimiento

Tampoco podrás luchar contra los factores hormonales en la pubertad o la menopausia, ni contra el envejecimiento. “A medida que envejece la piel hay menor elasticidad y esto hace que estos orificios se dilaten, principalmente debido a que la capa córnea se vuelve más gruesa y las pequeñas células que se reúnen en el borde del poro lo hacen parecer más grande” explica Gema Cabañero, directora del centro de estética que lleva su nombre, gemacabanero.com.

 

Y no solo eso. “Al cumplir años, disminuyen los estrógenos y aumenta la testosterona, lo que suma grasa a la piel”, precisa Eva Verdasco, directora de la Cabina Wellness del Instituto DeBenito. Además, hay una serie de condicionantes externos, tales como la contaminación del lugar donde vives, que también pueden agudizar el problema.

Limpieza extrema

En la aparición de los poros abiertos también influyen comportamientos relacionados con nuestro estilo de vida que sí está en nuestra mano modificar.“Tener unos buenos hábitos de higiene facial puede contribuir notablemente a paliar o por lo menos controlar este exceso de grasa que desencadena la dilatación de los poros”, agrega la dermatóloga Christina Schepers. El protocolo de actuación a seguir en casa pasa por realizar disciplinadamente una limpieza profunda con agua y jabón dos veces aldía, especialmente si te maquillas. A continuación, utiliza tónicos con ácido salicílico y ácido glicólico y aplica una crema fluida o gel-crema libre de aceites. “Por la mañana, la crema puede contener como principio activo ácido salicílico (también es muy beneficioso que contenga ácido agárico), y por la noche, retinol o ácido retinoico si se tolera”. Puedes además ponerte una vez a la semana una mascarilla casera (al final del artículo te damos la receta).

 

Come bien y no fumes

En la ampliación de los poros influye otra serie de factores  que puedes intentar modificar: sigue una dieta saludable, no fumes, duerme lo suficiente, no te expongas al sol sin protección y controla el estrés, porque todo ello afecta de manera directa a la salud de tu piel.

Problema crónico

Puedes completar la higiene facial que hagas diariamente en casa con tratamientos dermatológicos más exhaustivos realizados en la consulta del especialista o en el centro estético especializado. Sin embargo, debes saber que aunque puedes llegar a minimizar mucho tu problema de poros abiertos (hasta en un 80 %), nunca se llega a solucionar del todo.

 

Disimula con maquillaje

El feo efecto de este tipo de pieles puede quedar totalmente disimulado sabiendo utilizar un par de trucos de maquillaje. El primero: a partir de ahora, uno de tus cosméticos esenciales tiene que ser la prebase. “Se utiliza sola, antes de tu base habitual, para un efecto relleno espectacular”, explica David Rodríguez, formador y makeup artist de Clarins.

 

Este tipo de productos consigue “cubrir las imperfecciones de la piel de manera natural y dejar un resultado impecable”, agrega Paula Soroa, maquilladora oficial de L’Oréal Paris. La experta ofrece un segundo consejo: “Lo más importante para estas pieles es una buena limpieza; por ejemplo, utilizando antes del maquillaje un agua micelar que, además de refrescar, elimina el exceso de grasa y ayuda a cerrar el poro”.

 

Haz tu propia mascarilla casera

La doctora Schepers sugiere una mascarilla hecha con dos o tres cucharadas de yogur de leche de cabra y medio pepino triturado o licuado (a ser posible, todo ecológico). Si la piel queda reseca, añade un trozo de aguacate o de aceite ecológico de coco. Agrega limón para dar luminosidad.

 

Gema Cabañero propone, por su parte, una mascarilla de arcilla y zumo de pomelo. “La arcilla aspira la suciedad y el exceso de grasa, contrayendo el poro, y el pomelo, al ser un astringente, potencia los resultados anteriores”.

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