Protege tus labios del frío

Los labios son la parte del rostro que más acusa las bajas temperaturas. Por eso, hay que dedicarles tiempo: higiene, exfoliación e hidratación son las claves para que no se queden helados.

 

Comienza por una buena higiene bucal

Los labios están en contacto con el interior de la boca, de ahí la importancia de su limpieza regular; es decir, hay que cumplir el protocolo dental que siempre nos recomiendan los odontólogos.

 

Aunque lo conocemos de sobra, nunca está de más recordarlo: primero, un buen lavado de dientes, de dos minutos de duración, ya sea con un cepillo manual o eléctrico; después, aclarar la boca con un enjuague y, para finalizar, repasar la dentadura con hilo o seda dental para que no quede ningún resto de comida.     

 

LO MÁS NUEVO: Oral B Smart Series Bluetooth (199,95 €) incorpora una tecnología inteligente que permite conectarlo a nuestro Smartphone y, a través de una aplicación, almacenar allí los hábitos de nuestro cepillado para luego enseñárselos al dentista.   

 

Continúa con la exfoliación

Como mínimo, una vez a la semana. Existen varias maneras de llevar a cabo este proceso que tiene como finalidad eliminar las células muertas y los pellejitos. Por ejemplo, una opción es aplicar una ligera capa de vaselina y, con un cepillo blando (el movimiento debe ser muy suave), realizar círculos relajadamente por los labios.

 

Otra dulce posibilidad, que también es muy efectiva, consiste en mezclar la vaselina con un poco de azúcar y masajear con los dedos, también de forma circular.      

 

UN REMEDIO 100% NATURAL: pon un poco de papaya machacada (facilita la retirada de pielecitas), déjala actuar 10 minutos y enjuaga con agua tibia.

 

Termina con una buena hidratación

Es la mejor acción para tener unos labios tersos y, sobre todo, saludables. ¿Por qué necesitan una hidratación constante? Porque la piel más delgada y fina de nuestro cuerpo reside en los labios. Como carecen de glándulas sebáceas y sudoríparas, se resecan más fácilmente y necesitan cuidados extra.

 

Además, al llevar la boca perfectamente hidratada, el bálsamo aplicado crea un efecto mojado que, ópticamente, aporta más volumen a los labios. Ante la duda sobre cuál es el protector labial que más nos conviene, lo importante es elegir el que nos proporcione un mayor nivel de hidratación.    

 

NUESTRO CONSEJO: Acuérdate de llevar el bálsamo siempre contigo (en el bolso, en el neceser de la oficina...). Incorpora también la fase de aplicación del bálsamo a tu rutina de maquillaje, antes de dar color a los labios, sobre todo si vas a usar una barra de textura mate, porque siempre tiende a resecarlos.

 

¿Qué no debemos hacer?

El enemigo público número 1 para nuestra boca es el tabaco. También resecan mucho los labios los refrescos; mejor optar por el agua. ¡Es la mejor hidratación natural! Conviene evitar además esa mala costumbre de lamerlos o chuparlos, porque se deshidratan aún más. ¡Y nunca tires de las pielecitas muertas ni las pellizques!

 

Por Rosa Salom

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