Sudor, ¡Así Se Mantiene a Raya!

Sudamos para controlar la temperatura del cuerpo. Y eso es natural y saludable. Pero, a veces, el organismo se altera y reacciona en exceso haciendo que el sudor provoque serios problemas de autoestima.
Cuando hacemos deporte, si nos exponemos al sol, ante situaciones de estrés... Numerosos episodios provocan que nuestro cuerpo reaccione y sude. Es su forma de regular la temperatura y, también, de eliminar las toxinas que acumulamos en el organismo.
LO QUE ES NORMAL
Hay dos tipos de sudor: físico (cuando hacemos deporte, por ejemplo) y psíquico (cuando estamos nerviosos). En ambos casos, es una reacción inmediata ante el estímulo y se localiza en la frente, las palmas de las manos, los pies y las axilas.
¿CUÁNDO ES UN PROBLEMA?
Si la sudoración resulta excesiva, además de embarazosa (nos produce vergüenza e inseguridad), también puede ser síntoma de problemas serios de salud, por lo que conviene consultar con un médico para que identifique la causa.
EVITAR EL MAL OLOR 
El sudor no huele cuando lo produce el cuerpo, pero las bacterias acumuladas en la superficie de la piel lo descomponen y puede aparecer mal olor. Es posible acabar con él, básicamente con una buena higiene y el uso de desodorantes. En caso de hiperhidrosis (sudoración excesiva), conviene emplear antitranspirantes y ponerse en manos de un especialista.
BÓTOX EN CASOS EXTREMOS
La toxina botulínica trata la hiperhidrosis de un modo similar al utilizado para suavizar las arrugas de la cara: actúa como un inhibidor, bloqueando las señales químicas de los nervios que controlan el sudor. Éste se frena porque las glándulas sudoríparas (se actúa sólo en una parte de ellas, no hay que olvidar que el sudor es necesario y no puede ni debe evitarse por completo) no reciben las órdenes enviadas por los nervios. Está comprobado que el bótox es eficaz pero temporal, por lo que hay que repetir el tratamiento cada cierto tiempo.
MÁS AUTOESTIMA
Las personas inseguras tienen una visión irreal de lo que opinan y esperan los demás de ellas. “Cuando alguien cree que tiene una mala imagen personal, teme que los otros perciban su exceso de sudor, y eso puede llevarle a evitar ciertas situaciones afectivas o sociales que implican tener contacto físico con otras personas. Pero estas malas experiencias relacionadas con el sudor nunca pueden llevarnos a no confiar en nosotros mismos”, señala la psicóloga y experta en psicoterapia Rebeca Recio Berlanas.
Buenos consejos: 
-Si usas desodorante sin haberte lavado antes, las bacterias seguirán generando mal olor y no te servirá de nada.
-Cuando vayas a vivir un momento de tensión escoge un tipo de ropa que transpire bien,
que no sea ajustada y que deje respirar a la piel. Usa un antitranspirante fuerte (Perspirex) la noche anterior en zonas ‘conflictivas’ (manos, axilas, bajo el pecho, frente).
-Recuerda que al sentirte evaluado, por ejemplo en una entrevista de trabajo, es normal que estés más inseguro, y esa emoción suele acompañarse de reacciones como el aumento de sudor.

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