¿Tienes una Piel Sensible?

Los cambios de temperatura, el estrés o algunos alimentos pueden tener la culpa de que tu piel se altere con facilidad. Te contamos de forma muy sencilla qué debes
hacer y qué debes evitar. Te conviene tenerlo en cuenta sobre todo de cara al verano.

Leonor Prieto, Directora Científica de La Roche-Posay, nos dice que: “Los efectos más frecuentes en una piel sensible son calor, quemazón, picor, escozor, ardor, tirantez y rugosidad. El mayor problema de tener la epidermis sensible es que la persona que la sufre puede notar todos esos síntomas aunque el especialista no aprecie la mayor parte de ellos cuando acuda a su consulta. Son sensaciones que pueden aparecer ante determinados ambientes (temperaturas extremas, climatización), productos (cosméticos de limpieza, tratamiento) e incluso alimentos (alcohol, comidas muy calientes)”.

SÍ A...
-Los tratamientos suaves. Utiliza cremas ligeras, es decir, de rápida absorción, en la cara y en el cuerpo. Realiza masajes lentos sobre tu piel para relajar las terminaciones nerviosas. ¿Qué hidratante elegir? Cualquiera que tenga propiedades regeneradoras.

-La limpieza neutra. A la hora de desmaquillarte, escoge una leche limpiadora y luego aclárate con agua. También son muy recomendables las aguas micelares, con las que puedes eliminar el maquillaje de todas las zonas de tu cara. Si cuentas con un presupuesto ajustado y debes elegir entre agua termal y tónico, mejor la primera. ¡Saldrás ganando!

-El maquillaje inocuo. A la hora de comprarte productos para arreglarte y ponerte guapa, fíjate en su composición. Lo mejor para no alterar la dermis de tu rostro son los cosméticos sin conservantes ni colorantes y, sobre todo, ¡sin perfume! Apuesta por aquellos, como suelen indicar en los envases, que han sido sometidos a los diferentes tests de tolerancia dérmica y oftalmológica.

-Llevar la piel siempre protegida. Y, cuando decimos siempre, es ¡siempre! Estemos en primavera o invierno. Los dermatólogos recomiendan que nos apliquemos un factor de protección solar alto (50 o 50+). Tu piel será más fuerte contra las agresiones externas.

NO A...
-Los agentes agresivos. Evita las cremas cuyos componentes procedan de ácidos frutales. ¡Ni se te ocurra extraer los puntos negros! Olvídate de eliminar las células muertas con el guante de crin y de hacerte peelings químicos.

-Lavarte con ‘agua dura’. También se conoce por agua calcárea (es decir, un agua rica en minerales). Su alto contenido en calcio y en magnesio tiende a resecar e irritar la piel de tu rostro. Es la que sale directamente del grifo en zonas de España como las islas Canarias y todo el litoral Mediterráneo. Es apta para pieles normales, ºno para las hipersensibles.

-La cosmética perfumada. Cualquier cosmético que contenga, por ejemplo, ácido salicílico, filtros químicos e incluso vitamina C en porcentajes altos aumenta el riesgo de irritar la epidermis. Pero, en los últimos tiempos, estas reacciones alérgicas se asocian más a los productos de dudosa procedencia que a los fabricados en laboratorios profesionales.

-Usar lo que te va mal. Algunos tónicos con alcohol, exfoliantes granulados o determinados aceites son más proclives a las reacciones alérgicas. Si ya te pasó una vez, ¿qué necesidad tienes de volver a experimentar esa sensación tan desagradable?

Por: Rosa Salom.

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