Todo lo que necesitas saber sobre la cirugía de orejas

Las orejas despegadas, en asa o en forma de "soplillo" afectan al 5 % de la población. Esto es todo lo que debes saber sobre la otoplastia.

Pese a lo que la gente piensa, las orejas en soplillo no responden a una malformación, ya que la oreja está completamente formada, es más bien una deformidad que se produce cuando la oreja no consigue situarse en su posición normal durante los últimos meses del embarazo.

Las orejas de soplillo se aprecian tras el embarazo en un 60 % de los casos. En el resto de los casos las orejas van despegándose paralelamente al crecimiento. Se trata de un problema que puede afectar psicológicamente al niño, minando su autoestima y condicionando su manera de comportarse con los demás. También puede acarrearle problemas escolares y frustración, además de ansiedad y estrés.

Conocida técnicamente como otoplastia, es una intervención sencilla que permite corregir la posición y la forma de las orejas de una forma permanente y sin dejar cicatrices visibles. Es una de las pocas cirugías plásticas que se aconsejan en menores. Se suele realizar en niños a partir de los 7 u 8 años; edad en la que se considera que la oreja se ha desarrollado completamente.

El cirujano plástico es el que debe evaluar si el paciente está preparado física y psicológicamente para la operación. También es fundamental que sea el propio niño el que tome la decisión de intervenirse, los padres no deben insistirle ni presionarle.

¿Cómo es la intervención?

La otoplastia es una intervención quirúrgica que se realiza en quirófano y que suele durar una hora. En pacientes adultos se realiza bajo anestesia local y sedación; en los niños se valora cada caso individualmente, siendo muchas veces necesaria una anestesia general.

Para corregir tanto la forma como la posición de las orejas se realiza una incisión en la parte posterior de las orejas para que las cicatrices sean imperceptibles. A partir de esta incisión se remodela el cartílago, haciendo que se pliegue en los puntos adecuados y se reduzca la profundidad de la concha, con un objetivo claro: conseguir un aspecto lo más natural posible.

¿Cómo es la recuperación?

Tras la otoplastia se cubren las orejas con un vendaje de protección y apoyo que se mantienen durante 48-72 horas. Es probable que el paciente sienta algunas molestias e hinchazón que se calmará con analgésicos.

Para evitar la presión en los oídos se debe dormir de lado. Hay que evitar la fricción sobre las incisiones, por eso se recomiendan las camisas de botones o las camisas de cuello bajo.

Pocos días después de la otoplastia, el cirujano retirará los vendajes. Una vez retirados se recomienda utilizar una cinta elástica por la noche durante cuatro semanas para evitar que la oreja se doble hacia delante. Algunos puntos de sutura se disuelven solos, otros deben ser retirados por el cirujano semanas después del procedimiento.

El resultado de la operación es permanente, es muy raro que se necesiten retoques. Las complicaciones, cutáneas o del cartílago, son también algo excepcional.

Por: Dr. Julio Puig, especialista en cirugía de orejas.

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