Trucos para cuidar la piel mixta

Averigüa si es tu tipo de piel y toma nota de nuestra guía práctica para que tu rostro esté siempre perfecto.

Es el tipo de piel que exige el tratamiento más complejo, ya que combina zonas grasas y secas, por lo que se puede producir un desequilibrio en el rostro si no se usan los productos adecuados. Pero también es uno de los más comunes, por eso muchas de nosotras nos preguntamos cómo cuidarla. ¡Apunta!

 

Características

 

¿Quieres averigüar si tienes piel mixta? Es muy sencillo. Se caracteriza principalmente por una zona T (que comprende frente, nariz y barbilla) grasa con granitos y puntos negros, mientras que las mejillas y el contorno de los ojos tienden a secarse.

 

Desequilibrio

Cuando intentamos cuidar este tipo de piel podemos caer en dos errores: al contrarrestrar la grasa con productos específicos incrementamos la sequedad de las mejillas o al hidratarlas engrasamos más la zona T. Para evitarlos, toma nota de nuestros consejos.

1. Limpia

 

Es necesario que limpies tu rostro al menos dos veces al día, mañana y noche, antes de aplicarte cualquier crema. Utiliza un gel específico para este tipo de piel y evita los jabones más agresivos.

 

Siempre con agua fría

Puede ser un poco molesto, pero no utilices agua caliente para lavar tu rostro, ya que contribuye a la producción sebácea y reseca más las zonas secas. El agua fría equilibrará las partes con exceso de brillos.

 

2. Tonifica

 

Es uno de los pasos que suele olvidarse en el cuidado de la piel. Elige un tónico específico para evitar desequilibrios en las zonas, pero que sea efectivo para eliminar las impurezas y cerrar los poros, a la vez que refresca tu rostro.

 

Nada de alcohol

Muchos de estos productos incorporan una base de alcohol. Cuando lo compres, evita los que contengan este ingrediente y opta por aquellos que sean ricos en antioxidantes.

3. Hidrata

 

Es el paso clave para el cuidado de tu rostro. Puedes hacerlo de dos formas: tratar cada zona de manera individual, con una crema reguladora de grasa y otra de gran hidratación para las partes más secas; o un producto específico que sirva para toda la piel.

 

Sin aceites

Si eliges la segunda opción, inclínate por una crema oil free (sin aceites) para no engrasar más, de textura fluida y rica en vitamina C (para mantenerla firme y tersa). Aplícala primero en la zona de las mejillas hasta que esté prácticamente absorbida, y después por las partes más grasas.

 

4. Exfolia

 

Para que tu rostro está perfecto, te recomendamos que lo exfolies al menos una vez a la semana, para eliminar todas las impurezas. Después, no olvides aplicarte una mascarilla nutritiva que contenga vitaminas y antioxidantes.

 

¿Y el maquillaje?

Olvídate de las bases con aceites. Opta por una que consiga un acabado mate para evitar los brillos. Además mantén tus brochas siempre limpias para no acumular suciedad y grasa en la piel.

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