TRX, entrenamiento en suspensión

¿Todavía no conoces la nueva disciplina de moda? Mejora el equilibrio, corrige la postura, quema calorías y aumenta la resistencia muscular.

¿Todavía no conoces la nueva disciplina de moda? Mejora el equilibrio, corrige la postura, quema calorías y aumenta la resistencia muscular. ¿El secreto? Utilizar como aliado tu propio peso.


Lo idearon los militares americanos para mantener la forma física y entrenar mientras permanecían en espacios reducidos (cuarteles, barcos, submarinos...). Ahora se ha convertido en la disciplina de moda. Alessandra Ambrosio, Adriana Lima o Izabel Goulart son solo algunas de las celebrities que se han sumado a la fiebre del entrenamiento en suspensión. ¿Lo mejor? Es apto para todas y no necesitarás más que un TRX (un anclaje con cintas elásticas) y jugar con la gravedad.

¿En qué consiste?


En realizar ejercicios suspendiendo distintas partes del cuerpo en el aire (piernas, brazos, espalda...). “Se trata de un entrenamiento con el que se ejercita todo el cuerpo. Dependiendo del ejercicio, serán las manos o los pies los que sostengan, y el peso recae sobre la zona que se desea tonificar”, explica Laura Ayuso, entrenadora personal, experta en fisioterapia y nutrición de Sport Zone. ¿Qué necesitas? Sujetar el TRX a una superficie estable. La extensión de las cintas marcará el grado de dificultad (nunca pueden perder tensión). Cuanto mayor sea la inclinación, más efectivo y duro será el ejercicio.


¿A quién está dirigido?


Uno de los mayores atractivos de esta técnica es que cualquiera, sin importar la edad ni el sexo, puede practicarla. “Pueden hacerla tanto personas que se inician en el mundo del deporte como deportistas profesionales y experimentados que deseen realizar un entrenamiento funcional especializado”, asegura la entrenadora. “Además, su diseño compacto permite usarlo en instalaciones deportivas, en casa, en un jardín, o colgarlo en un árbol del parque o un columpio o, incluso, instalarlo en una habitación de hotel cuando te encuentres de viaje”.

¿Qué beneficios tiene?


“La principal ventaja es que se tonifica todo el cuerpo de una manera global”, dice Ayuso. Al estar en suspensión, todos los músculos se activan para mantener el equilibrio y que no nos caigamos. Así, intervienen brazos, piernas y glúteos. Sin embargo, el principal actor en esta disciplina es el core (la zona que engloba la región abdominal y parte baja de la espalda), ya que la mayoría de los ejercicios tienen su centro de gravedad por encima de las caderas, sobre la línea media del cuerpo. ¿Qué notarás? Desaparece la flacidez y se esculpen los grupos musculares. “En mujeres de 35 a 50 años, además, mejora la postura (más erguida y relajada) y es un excelente quemagrasas. Se trata de una rutina con ejercicios suaves que logra reducir varios centímetros y definir el cuerpo”. 

 

¿Sabías que...?


Es perfecto para mujeres de 40-50 años. “Porque tonifica la totalidad del cuerpo sin impacto y sin dañar las articulaciones”, asegura la fisioterapeuta y entrenadora Ayuso.


Facilita la rehabilitación. “Pautado, sirve para tratar lesiones (esguinces, contracturas y fracturas) y permite una rehabilitación mucho más rápida”.


Se recomienda en casos de osteoporosis. “El TRX contribuye a un aumento de la densidad ósea y al fortalecimiento de los músculos. Así, ayuda a soportar mejor la masa de grasa que suele aumentar en la madurez”.

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