Un pecho 10 y... ¡Presume de escote!

Eje central del erotismo, emblema de belleza y arma utilizada para desatar pasiones, la curva femenina más admirada, envidiada y deseada es un cúmulo de debilidades y complejos. Voluptuoso o pequeño, lo más importante es que el pecho se mantenga en su lugar exacto. Al pecho se le deben dedicar idénticas atenciones que a otras zonas sensibles, como el cuello o el contorno de ojos. Es muy importante mantenerlo hidratado con ayuda de un masaje.

En los años 60 se llevaba la exuberancia de Brigitte Bardot, en la década siguiente triunfaban los senos pequeños, abanderados por la modelo Twiggy... Luego, se rescató el gusto por las formas de mujer y, a mediados de los 90, fue Laetitia Casta quien volvió a poner las curvas en el pódium. Hoy, celebrities como Salma Hayek, Monica Bellucci o Penélope Cruz pasean sus encantos delanteros.

Modas aparte, lo importante es mantener el pecho elevado, firme y suave. El pecho es una zona muy delicada, porque está constituido por glándulas mamarias sólo cubiertas por un envoltorio de grasa y de tejido fibroso. Al no tener músculos y estar sujeto únicamente por la piel, se encuentra desprotegido e inclinado a seguir la ley de la gravedad. Además, les influyen muchísimo las menstruaciones, los embarazos, la lactancia y las oscilaciones de peso. Por todo ello, es esencial conservar su piel hidratada y sus formas elevadas.

 

Flacidez a raya: más hidratación y elasticidad

Con la edad, disminuye la elasticidad de la piel y la glándula mamaria ya no se mantiene contra el músculo pectoral, sino que es arrastrada por su propio peso debido a todo lo mencionado anteriormente y también a la predisposición genética. La solución, por tanto, pasa por la prevención. Agua fría. Y no se trata de una regla espartana. Es que si algo mejora mucho la circulación sanguínea, endurece los pectorales y tersa la piel es la elemental, cotidiana y económica agua fresquita del grifo. Una vez terminada la ducha, descuelga la alcachofa y, enfocada hacia el cuello, baña primero un pecho y luego el otro. Aguanta tres minutos más o menos en cada uno y realiza masajes circulares y laterales por todo el escote. Es una dura caricia, pero infalible.


Cremas

Si hidratar la cara para evitar sequedad y arrugas es parte de tu rito cotidiano, debe serlo hacer lo propio en el pecho. Se trata de aumentar la nutrición celular de su piel fina con productos específicos reafirmantes y regenerar las fibras elásticas con activos como la centella asiática para prevenir las estrías. Vierte una pequeña cantidad en las yemas de los dedos y hazla penetrar con masajes circulares alrededor del seno, y de ahí al escote. Estos cosméticos se absorben en pocos segundos, lo que permite que te vistas sin manchar la ropa. Recuerda que la constancia es esencial, y que una o dos veces a la semana debes hacer un peeling en la zona con un producto exfoliante (mejor de rostro, para que sea más suave). Buena postura. De poco sirven los cuidados si vas por la vida cabizbaja. ¿Posición adecuada? Erguida, espalda recta, hombros atrás, estómago un poco contraído y cabeza alta. Si lees o escribes, evita que la barbilla se acerque a tu pecho, a no ser que las arrugas y el doble mentón sean algunas de tus aspiraciones.


Algo de gimnasia... y menos dura será la caída

Todas las actividades que favorecen la musculación de los pectorales y una espalda erguida son buenas para los senos. El encorvamiento y la falta de músculo son una catástrofe para ellos, pues la base pectoral (es decir, el músculo) se inclina al revés y los senos caen. El deporte ideal es la natación, seguida del remo, los ejercicios con pesas, el baloncesto y el balonvolea.

Y, si realizas a diario estos sencillos ejercicios (que te llevarán muy poco tiempo), lo notarás: Da palmas. Junta las manos, palma con palma, a la altura de la barbilla, y hazlas sonar fuerte sin separar los dedos. 20 veces. Haz muecas. Pronuncia la letra X, ensanchando la sonrisa al máximo, casi como si hicieras una mueca. El cuello se contrae y la parte superior del busto se eleva ligeramente. 30 veces. Puño con puño. Dobla los codos, pon las manos a la altura del pecho y coge con una mano el puño de la contraria (en la foto). Ahora, presiona en horizontal y cambia de mano. 20 veces. Agárrate los antebrazos. En la posición anterior, pero como si cruzaras los brazos delante de ti, sujeta cada antebrazo con la mano contraria. Sin soltar, tira a la vez con ambas manos hacia fuera, como si quisieras soltarte. 30 veces.


El sujetador apropiado que no obstaculice la circulación

Lo importante es que no apriete ni comprima, para que no impida respirar a la piel y no obstaculice la circulación sanguínea (una piel mal irrigada se vuelve frágil). Además, debe sostener con firmeza la base del seno para limitar los movimientos hacia abajo. En cuanto al modelo, para redondear el pecho o hacerlo parecer más pequeño lo mejor es un ‘suje’ con la costura horizontal y los tirantes anchos y separados hacia los hombros.

Para potenciar un pecho pequeño, por supuesto los push up y los de costura transversal en medio de la cazuela, además de los que sujetan bien la base, dejando al descubierto la zona superior del pecho (tipo balconette). Y el sujetador con aros no está reservado sólo para los pechos grandes (que disimula y estiliza); a los pequeños también les permite aparentar más volumen.


Tratamientos de estética: piel del escote rejuvenecida

Si el problema radica no tanto en el volumen como en la flacidez y la falta de sujeción de la mama, tienes una alternativa. Indiba. Gracias al sistema Proionic, realizado con aparatología, se eleva y reafirma el pecho. En un primer paso, se coloca una placa con crema conductora en la parte alta de la espalda (canalización energética) y se aplica un electrodo en puntos concretos. Es un efecto atérmico que activa el metabolismo y la nutrición celular con bioestimulación. En el segundo paso, se realiza un tratamiento focalizado con un electrodo de mayor tamaño y, con movimientos circulares y de drenaje, se trata cada pecho por separado; el procedimiento se repite por segunda vez para llegar a mayor profundidad.

Con bioestimulación y microcirculación se logra un efecto térmico que mejora el flujo sanguíneo y la oxigenación de tejidos y células, y después se da un masaje para reafirmar. En la tercera fase, denominada equilibrio final, se aplica el electrodo a lo largo del esternón y las clavículas. Es un efecto hipertérmico que promueve la síntesis de colágeno y tensa las fibras elásticas. En la musculatura las células recuperan su actividad, mejorando el tono del tejido y levantando el pecho. Cada sesión dura 30 minutos, y son necesarias de 2 a 5. Precio: 45 € la sesión (los resultados se aprecian desde la primera). Información de centros más cercanos, telf.: 902 99 62 10 o www.indibadeepbeauty.com.


Me opero, no me opero: dos alternativas según tu caso

Si quieres aumentar una talla, hay dos opciones de las que nos habla el doctor Vicente Paloma, cirujano plástico y estético del Centro Médico Teknon, de Barcelona (telf.: 933 93 31 81). Con grasa autóloga (propia). Al realizar esta técnica, se extrae grasa de una zona de tu cuerpo (cartucheras o abdomen, por ejemplo) para luego inyectarla en las mamas. Antes de proceder a la inyección, la grasa se lava y se purifica para que se degrade lo menos posible.

Dice el doctor Paloma: “Es la mejor alternativa a las prótesis, porque nos proporciona un resultado natural y carece de las complicaciones de un implante. Además, nos beneficiamos de una liposucción en el mismo procedimiento para obtener la grasa, y el posoperatorio es más corto y menos restrictivo que en la cirugía con prótesis. Pero tiene algún inconveniente, como que sólo se pueden obtener incrementos de volumen discretos (unos 200 g) y que no todas las pacientes tienen grasa suficiente”. 7.000 €, aprox. Con prótesis.

Perfecta si se desea un aumento significativo. “Los implantes actuales son muy seguros y duraderos. Sin embargo, el uso de prótesis implica cierta reacción del organismo a un elemento extraño y, en casos muy raros, puede desembocar en una contractura capsular. Otra complicación que puede pasar es la rotación de la prótesis, que implica casi siempre una nueva cirugía”. 7.000 €, aprox.

 

De compras:

-Reafirmar la piel para un efecto volúmen: Aromatic Bust Firming Complex Body Creator (53,32 €), Shiseido. Busto Sculptor Body Sculpt (52,30 €), Skeyndor. Reafirmante Corporal Firm Corrector (44,50 €), Biotherm.

-Firmeza e hidratación: Sérum intensivo volumizante de senos Especial Noche (47,50 €), Collistar. Tratamiento de pecho Soin Raffermissant (64 €), Orlane. Potenciador de volumen Boob Job (38 €), Rodial. Cuidado del busto Xpert 90-95 (24,95 €), Singuladerm. Sérum triple acción (volumen, firmeza e hidratación) Effigy Bust 2.0 (40 €), Talika. Gel Buste Sublimant Effect Tenseur (45,90 €), Decleor. Concentrado reafirmante de cuerpo y senos Body Lift Spa (86,60 €), Natura Bissé.

También te puede interesar:

Continúa leyendo