¡Unas piernas 10! Cuidados imprescindibles

¡Ponte en marcha! Bien torneadas, largas y delgadas: estas son las tres características que definen unas piernas deseables. Quizás tus extremidades no estén en los primeros puestos del ranking de “las mejores piernas”, como las de Heidi Klum o Charlize Theron, pero sí puedes mantenerlas lo mejor posible, y no sólo desde un punto de vista estético, sino también funcional, porque las extremidades inferiores son, a menudo, la parte del cuerpo más proclive a sufrir a lo largo del día y de la vida. Soportan el peso, las largas caminatas y las malas posturas; las maltratamos cuando estamos demasiadas horas sentadas o de pie; son propensas a padecer todo tipo de problemas circulatorios, tienden a acumular grasa donde no deben y, por si esto fuera poco, su piel contiene menos glándulas sebáceas que el resto del cuerpo, por lo que se resecan con regularidad.


Flacidez, pesadez, estrías, varices...  Muchas veces no es tanto una cuestión de kilos como de definición: además de la consabida celulitis, la falta de hidratación, la pérdida de masa muscular y la retención de líquidos se presentan como algunos de los grandes enemigos de unas piernas 10. ¿Un reto imposible? Ni mucho menos. Te damos las soluciones más efectivas para conseguirlo. Vayamos, paso a paso, encontrando soluciones:


Sequedad. Menos grasa, más hidratación. 

El uso de una crema o aceite hidratante, en especial después de la ducha, aún con la piel húmeda, elimina el efecto ‘acartonado’ de la piel y la ayuda a retener el agua y a mantener estable el nivel de su pH. Una piel hidratada se siente y se ve tersa, suave y brillante. Además, es mucho más resistente y elástica, lo cual evita la aparición de estrías y mantiene a raya a la implacable flacidez. La cosmética ideal de hidratación corporal -cuya aplicación debe ser siempre en sentido ascendente, desde los talones hasta las caderas- debe incluir vitaminas, retinol o ácido hialurónico, agentes tensores que estimulan la producción de colágeno y reafirman los tejidos. Aquellas cremas que contienen un agente bronceante y que dan tono a la piel aportan un atractivo extra, porque unas piernas bronceadas se ven más delgadas y mejor torneadas.


La depilación

Fundamental para que las piernas queden más estilizadas. Existen diferentes métodos: cera fría, tibia o caliente, cuchilla, cremas depilatorias...; pero la depilación con láser o fotodepilación, además de asegurar la eliminación definitiva del vello en unas cuantas sesiones, consigue alisar la piel.


Flacidez. Hay que poner en tensión la piel

Todo nuestro cuerpo se resiente ante la pérdida de tonicidad de los tejidos, pero la cara interna del muslo y las rodillas son las zonas más afectadas. El motivo de este descolgamiento es la debilidad de los músculos abductores. Para combatirla, el ejercicio es la solución más natural: con un buen entrenamiento, además de conseguir esculpir los contornos, favorecemos la buena circulación sanguínea.

En función de tus posibilidades, las opciones son infinitas: programas personalizados en el gimnasio, entrenadores personales, plataformas vibracionales... o hábitos tan sencillos como subir y bajar escaleras, la bicicleta, el patinaje, caminar durante 30 minutos al día, andar de puntillas por casa, hacer movimientos de rotación con una pelota de tenis o una manzana en la planta del pie...

Lo mejor de todo es que las piernas reaccionan rápidamente a cualquier tipo de actividad, y los resultados son visibles en apenas unas semanas si se es constante. Existen diferentes tratamientos en los centros de estética diseñados para endurecer los tejidos, como la radiofrecuencia, que, mediante la producción de calor, tensa las fibras que sujetan la piel y contribuye a la formación de colágeno nuevo. Se necesitan varias sesiones.

 

Pesadez. Apúntate al movimiento

El sobrepeso influye en los trastornos circulatorios, lo mismo que el sedentarismo y la mala alimentación. Las piernas cansadas son un problema que afecta cada vez más a la población a partir de los 35 años -hoy en día, un 75% de las personas adultas sufre esta molestia-, sobre todo a las mujeres, debido a los desarreglos hormonales causados por la menstruación, los embarazos, la menopausia, etc. A veces consiste en una leve molestia, pero en ocasiones el dolor se hace crónico y aparecen esas sensaciones de pesadez y de hormigueo, e incluso pequeños calambres.


La mejor forma de esquivar todo tipo de trastornos en las extremidades inferiores, como la pesadez, la hinchazón o las piernas cansadas -todos ellos relacionados con la mala circulación y con una retención anómala de líquidos-, es estabilizarse en un peso correcto, poner en marcha la bomba circulatoria con ejercicio moderado y adoptar unos hábitos adecuados y un estilo de vida saludable.


10 consejos importantes para evitar las piernas cansadas:

1. Llevar una dieta rica en fibra.
2. Beber abundante agua.
3. Evitar las comidas saladas.
4. Usar ropa cómoda, nunca muy ajustada.
5. Hacer algo de ejercicio diario (basta con caminar).
6. Dormir con las piernas ligeramente levantadas.
7. Acabar la ducha con un chorro de agua fría en las extremidades.
8. Aplicarse una crema refrescante (con mentol) todos los días.
9. Darse un pequeño masaje antes de dormir.
10. No estar mucho tiempo en la misma postura; ni sentada ni de pie.


Estrías. Borrar las huellas

La falta de elasticidad de la dermis, provocada por una mala hidratación, el exceso de peso y las bruscas variaciones en la báscula o la distensión de los tejidos propia de los embarazos son responsables de la aparición de las estrías, sobre todo en muslos y caderas. En sus inicios tienen un color rosado, y con el paso del tiempo se transforman en pequeñas ‘cicatrices’ de tono nacarado, difíciles de eliminar.


La prevención -con cosmética antiestrías y grandes dosis de hidratación- es el único tratamiento real que existe, aunque ya se está comenzando a tratar con distintos tipos de láseres que dan muy buenos resultados, ya que hasta ahora eran irreversibles. Los centros Carmen Navarro incorporan un nuevo equipo, llamado AntiScars, que permite su eliminación total mediante punciones superficiales sobre la estría con una aguja de plata de ley muy fina (como un hilo) y radiofrecuencia. El número de sesiones necesarias depende del tamaño y la cantidad. Una estría superficial y estrecha requiere entre cuatro y seis sesiones. www.carmennavarro.es.


Varices. A todas las edades

Los problemas vasculares surgen cuando las válvulas venosas que evitan el reflujo de la sangre no funcionan correctamente o cuando la pared de la vena cede y se debilita. El resultado es una vena excepcionalmente dilatada y alargada que sobresale de la superficie de la piel. Hay diferentes tipos: las conocidas como troncos varicosos, las reticulares y las de calibre intermedio. En ocasiones, la pesadez es la antesala de las varices y aunque en el 90% de los casos son de origen hereditario, el otro 10% se debe a los malos hábitos de vida (una dieta incorrecta, el uso de prendas ajustadas, el sobrepeso, la falta de ejercicio...).

“Dependiendo del estado de la variz y de la insuficiencia vascular que se padece, pueden tratarse con diferentes técnicas”, afirma el cirujano Federico Mayo. Láser percutáneo: elimina varículas y arañas vasculares (telangiectasias) de forma sencilla y poco traumática. Esclerosis: elimina varices y varículas de mayor grosor y profundidad con la infiltración de un medicamento específico. Técnica Chiva: una técnica quirúrgica, mínimamente invasiva, que soluciona la mala circulación, elimina varices y evita la aparición de otras nuevas. Dr. Federico Mayo y dra. Mª José Castro. Instituto de Cirugía Estética y Plástica. Claudio Coello, 126 (Madrid). Telf.: 914 11 93 19.

 

Es importante que evites ciertos hábitos:

-El uso de ropa muy ajustada.
-Los tacones muy altos.
-Estar sentada o en pie muchas horas seguidas.
-El agua muy caliente.
-Las largas exposiciones al sol.
-El exceso de sal y alcohol.
-La vida sedentaria.


Una alimentación antirretención:

Mantener el tono muscular es muy importante y la dieta también es importante para conservarlo y evitar la retención de líquidos. La doctora Mª José Castro nos da las claves de una alimentación antirretención.

-Incluye en tu dieta diaria alimentos con efecto diurético, como espárragos, tomates, alcachofas, aguacates, piña, sandía, peras; otros ricos en fibra, como las legumbres, los frutos secos y los cereales, y mucha proteína, para favorecer la firmeza de los tejidos: carne de ternera (magra), aves de corral, huevos, pescado azul y quesos bajos en grasa.

-Reduce el consumo de alcohol, café y bebidas gaseosas (todas ellas entorpecen la buena circulación) y, en su lugar, toma mucha agua e infusiones, que ayudan a drenar el organismo. Evita el consumo excesivo de sal, grasas animales, conservas y alimentos muy picantes, así como las comidas muy especiadas.


Malas compañías: 

-Los tacones. Si superan los 8 cm -sobre todo si los llevamos muchas horas puestos-, provocan pesadez
e hinchazón.

-Los pantalones y las prendas muy ajustadas impiden una buena circulación y ayudan a la aparición de la celulitis y de las varices.

-El agua muy caliente, así como las exposiciones prolongadas al sol, favorece la aparición de la flacidez. Por el contrario, el agua fría tonifica los tejidos y reafirma la piel.

Buenos aliados:

-El frío. Si metes la crema de piernas en la nevera, sus propiedades se multiplican, ya que el efecto refrescante alivia la pesadez y la hinchazón.

-Piernas morenas. El tono bronceado de la piel disimula la celulitis, ópticamente adelgaza y es capaz de ‘borrar’ pequeñas varices e imperfecciones. Utiliza un autobronceador.

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