¿Vas a ir por primera vez al cirujano plástico?

Estas son las cosas que debes tener en cuenta.

Estas son las cosas que debes tener en cuenta.

 

Son muchas las dudas que nos asaltan la primera vez que nos planteamos ir a una consulta de cirugía estética. Por eso, hemos acudido a un experto, Javier de Benito, para que nos diga cuáles son esas cosas en las que nos tenemos que fijar.

 

Primero, tienes que estar segura de lo que te gustaría cambiar y mejorar. Qué es lo que te molesta cuando te miras al espejo, qué no te hace feliz. Puedes pedir opinión a tu entorno, aunque al final la decisión deberá ser tuya y solo tuya; no te dejes influenciar. 

 

Segundo, cuéntale al profesional el defecto exacto que te ves. No caigas en la tentación de preguntarle, de entrada, qué te arreglaría, puesto que solo tú sabes con qué parte de tu anatomía no estás conforme. Durante esta primera visita es fundamental no tener prisa. Escucha atentamente lo que te dice el cirujano o cirujana y pregunta todo lo que quieras saber. Aunque te parezca que una pregunta es “tonta” u obvia, no tengas miedo de hacerla. Para ti no lo es, y tú eres la protagonista de esta historia, no lo olvides. 

Desconfía de los cirujanos que se ofenden cuando preguntas cosas como “si quedarás bien”, o de los que, después de tratar el asunto exacto que te ha llevado hasta allí, se ponen a hablar de otros aspectos a mejorar de tu cuerpo. Tienes que sentir que no solo te encuentras delante de un especialista, sino de un ser humano que trata de ayudarte a solucionar un problema concreto, no de venderte nada. Entre el cirujano y tú debe establecerse una relación de confianza. 

 

Que no se te olvide preguntar como quedarás después de la operación, cuál es el resultado previsto y qué expectativas hay. Qué complicaciones pueden surgir y cómo se podrían solucionar. Hay unas reglas de juego que el cirujano debe explicarte bien para que tú, como paciente, las valores.

 

Por ejemplo, es importante que el consentimiento esté bien redactado para que puedas repasarlo de vez en cuando. Te tienen que informar de todos los costes, de cómo va a ser el preoperatorio, de si vas a ingresar o no, así como de las ventajas o desventajas de la cirugía general y de la local; es decir, de todo lo relacionado con la operación. 

 

Por otra parte, es buena idea pedir una segunda opinión, visitar a más de un cirujano para la primera visita, pero no te pases. Con tres es más que suficiente para saber quién crees que es más riguroso y fiable. Desconfía de los que niegan los problemas, porque toda cirugía puede tener sus complicaciones. También de los que, a la pregunta sobre el porqué de una técnica responden "porque es lo mejor para ti", sin explicar por qué es mejor esa y no otra. ¡Ah! Y no olvides comentar al cirujano tus hábitos de vida y tu historial clínico. La comunicación es básica, tanto en un sentido como en otro.

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