Verdades y mentiras del Botox

El Dr. Carlos San Martín, responsable de la Unidad de Médicina Estética de Clínica Londres,  despeja las dudas

El botox ayuda a prevenir arrugas.
VERDADERO. El bótox no sólo sirve para mitigar los signos del envejecimiento, también previene futuras arrugas


Los resultados son visibles al tercer día, a los 3 meses empiezan a atenuarse y desaparecen a los 5-6 meses.
VERDADERO. La duración  depende del grosor de la piel (en hombres suele durar menoss), de la fuerza del músculo, de los gestos y de la pofundidad de las arrugas.


Pueden usarlo todas la pieles, secas y grasas, hombres y mujeres
VERDADERO


Hay un máximo de sesiones recomendadas para una misma persona.
FALSO. No existe un número total tope de aplicaciones.


Ha de inyectarlo un médico en unas excelentes condiciones de esterilidad.
VERDADERO. Según la legislación vigente, sólo puede ser inyectado por médicos y en clínicas que tengan la correspondiente autorización del Ministerio de Sanidad


La toxina botulínica se puede extender más allá de la zona en la que fue inyectada y provocar botulismo.
FALSO. Una ampolla de bótox tiene 100 unidades internacionales y los efectos tóxicos para una persona de 70 kg es a partir de las 2.500 unidades internacionales.


No se debe inyectar bótox cuando se está embarazada o durante la lactancia.
VERDADERO. Como en la mayoría de los tratamientos, las mujeres embarazadas o que están dando de mamar no deben someterse a tratamientos con bótox.


Una dosis cuesta menos de 600 euros.
VERDADERO. El precio de una sesión de bótox es de menos de 300 €, aunque es necesario aplicarlo cada 6 meses para que sus efectos se prolonguen en el tiempo.

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