Vídeo de la semana

Vuelve la Cold Cream

¿Todavía no la conoces? Es una receta milenaria a base de aceite, agua y cera de abeja. Ahora, regresa a los estantes para mimar la piel de forma natural y placentera.

¿Todavía no la conoces? Es una receta milenaria a base de aceite, agua y cera de abeja. Ahora, regresa a los estantes para mimar la piel de forma natural y placentera.

 

Galeno, un médico griego del año 150 d.C., es el responsable. Fue él el primero que mezcló estos tres ingredientes mágicos que dieron como resultado un cóctel hidratante que nunca se ha ido y que ahora, miles de años después, vuelve a la carga para cuidar la piel. Una experiencia sensorial que no te puedes perder.

 


Ingredientes necesarios

 


Agua. Todas las cremas contienen agua, pero hay una alternativa que suma beneficios a la piel: el agua de rosas. Es uno de los ingredientes necesarios para tener entre manos una verdadera cold cream. ¿Su misión? Actúa como antiséptico y evita infecciones, tiene propiedades relajantes y descongestiona la piel de los signos de agotamiento. Es antioxidante, suaviza estrías y líneas de expresión, ilumina la piel y favorece la creación de colágeno, retrasando el envejecimiento celular. 

 


Aceite. Se pueden utilizar varios, pero el más frecuente es el de almendras, por su alto contenido en vitamina E. Gracias a esta sustancia, repara y es un buen aliado para calmar el picor cutáneo. Imprescindible en casos de psoriasis, eccemas y dermatitis.

 


Cera de abeja. Al tener propiedades emolientes, hidrata en profundidad las pieles más deshidratadas y secas. Además, crea una  película impermeable que protege la barrera hidrolipídica de los agentes dañinos. Es especialmente eficaz para curar magulladuras, inflamaciones y quemaduras. 

 

 

 

 

¿Qué beneficios tiene?

 


Cualquier fórmula cold cream que se precie tiene estos ingredientes. ¿Sus bondades? No es un simple cuidado hidratante porque calma, reduce rojeces, suaviza imperfecciones, oxigena y es un poderoso antiinflamatorio. ¿Lo mejor? Su composición natural la convierte en apta para todo tipo de pieles, incluso las atópicas, sensibles y reactivas.

Continúa leyendo