Vuelven las ampollas

Concentradas y ultraeficaces, las ampollas son capaces de dar luminosidad, potenciar la hidratación, exfoliar... Descubre por qué esta arma, que nunca se fue, es más indispensable que nunca.

Concentradas y ultraeficaces, las ampollas son capaces de dar luminosidad, potenciar la hidratación, exfoliar... Descubre por qué esta arma, que nunca se fue, es más indispensable que nunca.

Son una auténtica bomba que, cuando se deja caer en el rostro, logra una explosión inmediata de luz y energía. ¿Todavía no has destapado ninguna? Sigue leyendo y verás cómo se convierten en indispensables. Sobre todo, en aquellos días en los que tengas que ‘dar la cara’. Ya sabes: ¡lo mejor viene en pequeñas dosis!

 

Efectivas a altas concentraciones

¿Más eficientes que otros formatos? “Sí, porque son soluciones que penetran rápido, capaces de soportar un alto porcentaje ?de ingredientes y de mantenerlos en su estado más activo”, dice María Jiménez, jefa del gabinete médico de No+Vello.

 

No sólo como cura de choque

Las hay específicamente formuladas para lograr un efecto lifting inmediato ?y específicas para tratar cualquier problema (manchas, envejecimiento, combatir los signos de fatiga...). “Ambas opciones son recomendables y combinables”, dice Jiménez.

 

El mejor soporte

El formato (viales cerrados) no sólo es cómodo. “Con una atmósfera hermética, se preservan de manera óptima todas las cualidades de los activos (incluso aquellos que se oxidan más fácilmente en contacto con la luz o con el aire, como la vitamina C)”, dice Elisenda Valls, Product Manager de Ferrer Healthcare.

 

De día o de noche

Puedes utilizarlas en tu ritual de belleza diurno o nocturno, pero si es una fórmula fotosensible (pierde efectividad con la radiación solar), minimiza este impacto. “Ponte fotoprotección media/alta durante el día”, aconseja Valls. “Si su principal componente es ácido hialurónico, láctico..., puede aplicarse indistintamente”, aclara Jiménez.

Un plus de luz

No limites el uso de las ampollas  a la cara ni seas rácana con la dosis. “Reparte en frente, pómulos, labio superior, barbilla,  cuello y escote, y masajea. Conseguirás un plus de luminosidad”, dice Valls.

 

Trucos para multiplicar sus bondades

Conviértela en un preparador. Aplica la ampolla antes de la crema antiedad. Potencias una cura regeneradora.

Recrea una base de efecto long lasting. Reserva unas gotas y mézclalas con el fondo en el dorso de la mano. Extiende desde el centro del rostro hacia fuera y crea un maquillaje de larga duración y de acabado satinado.

Aleja las huellas de cansancio. Agrega la mitad de un vial de vitamina C a una mascarilla. Déjala actuar y retira. Pon el resto de la fórmula y pellizca la tez para activar la circulación.

Maximiza el ‘plan renove’. ¿Quieres una piel como nueva? Mezcla una ampolla con acción exfoliante con tu hidratante corporal y repasa las zonas rugosa

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