Los errores más habituales al hacer una paella

No elegir el arroz adecuado o añadir ingredientes al azar son dos fallos típicos que harían echarse las manos a la cabeza a cualquier valenciano.

Pocas comidas hay más típicas de la gastronomía valenciana que la paella. Popular tanto dentro como fuera de nuestras fronteras, este delicioso plato tiene incluso su propio día mundial (el 20 de septiembre). Su gran ventaja es que no requiere de grandes conocimientos de cocina para elaborarlo y puede ser todo un manjar, siempre que no cometamos ciertos errores de principiante.

La RAE define a la paella como "Plato de arroz seco, con carne, pescado, mariscos, legumbres, etc., característico de la región valenciana, en España", y, en una segunda acepción, como "Sartén en la que se hace la paella". No, no se llama paellera, aunque los que no somos de Valencia la llamemos así. De hecho, este es precisamente uno de los errores que hace que los valencianos se lleven las manos a la cabeza.

Aunque la podemos hacer de muchas maneras diferentes, los ingredientes con los que un valenciano hace la paella son pollo, arroz redondo, carne de conejo, garrofón y judías verdes. Nada de añadirle chorizo ni ninguna de estas atrocidades (recuerda el revuelo que se formó cuando Jamie Oliver le añadió este ingrediente a la suya). Añadir ingredientes que poco pintan en la paella es solo uno de los errores que podemos cometer al elaborar este plato. Además de contarte donde puedes tomar las mejores paellas en Valencia, te resumimos los principales errores al prepararla por si te animas a hacerla tú en casa.

Cocinar la paella en una olla

Para hacer una buena paella y que se forme el famoso socarrat, la capa de arroz tiene que ser lo más fina posible, y esto no lo conseguimos en la típica olla o cazuela. Lo ideal es hacerla en un recipiente bajito y de gran diámetro, es decir, en una paella o paellera. Si no dispones de una, puedes apañarte con una sartén de gran tamaño.

Elegir cualquier arroz

Hacer la paella con el primer arroz que encontremos en la despensa es uno de los errores más frecuentes. Si escogemos el arroz inadecuado, lo más probable es que, o bien se nos pase, o bien quede insípido. La paella no se elabora ni con basmati, ni con thai, ni con arroz largo, sino con arroz redondo de toda la vida o arroz bomba.

Añadir ingredientes al azar

Seguro que recuerdas el revuelo que se formó cuando Jamie Olivier hizo una paella y le añadió chorizo. La receta tradicional de la paella no lleva ni chorizo, ni cebolla (por poner algunos ejemplos). El sofrito de la paella se hace con tomate, cuya caramelización es la clave del delicioso socarrat. Si te sales de esos parámetros, no puedes considerar tu creación como una auténtica paella.

Utilizar caldo en lugar de agua

Si hablamos de ingredientes, el caldo nunca debería estar entre ellos. Es un error muy común pensar que si añadimos caldo la paella tendrá más sabor, pero de hecho es todo lo contrario. Siempre debemos utilizar agua, que con el sofrito inicial se convertirá en el caldo perfecto. La cantidad idónea es de una medida de arroz por tres de líquido.

Remover el arroz

Una vez que hemos echado el arroz, la paella no se toca. De lo contrario, los granos se abren soltando el almidón, dando como resultado una paella pastosa.

Usar colorante

Por mucho que nos vendan colorantes 'para la paella', lo cierto es que no son necesarios. Lo que sí debemos añadir a la paella es azafrán, que le aporta no solo ese característico tono amarillo sino también un aroma y sabor de lo más especial.

Continúa leyendo