Trucos para comer hamburguesa y no engordar

Descubre cómo restar calorías a tus hamburguesas y hacerlas más saludables.

Una de las primeras cosas que nos aconseja un nutricionista a la hora de adelgazar es que nos alejemos de la comida basura. Las hamburguesas suelen contener altas cantidades de grasa y sal, por lo que su consumo habitual no solo perjudica la salud sino que también echa por tierra nuestro objetivo de cuidar la figura. 

Por suerte, hay maneras de transformar este delicioso sándwich en algo nutritivo... ¡y que no engorde! (sí, es posible). Eso sí, no todas las hamburguesas valen. Las que preparan en los locales de comida rápida pueden aportarnos hasta 900 calorías, por lo que lo mejor es que las preparemos nosotras en casa, pues de este modo podemos controlar mejor las cantidades y los ingredientes. Te contamos cómo hacerlo para que puedas disfrutar de una deliciosa hamburguesa incluso si estás a dieta. ¡Toma nota!

Elige carne de calidad

La primera regla de oro para disfrutar de una hamburguesa nutritiva y deliciosa es elegir carne de calidad. La mejor opción para recortar calorías y disfrutar de una hamburguesa nutritiva es emplear carne de ternera magra, pechuga de pollo o pavo. Para añadirle jugosidad a la carne, pon en una sartén un puñado de setas de portobello marinadas, y colócalas entre los panes. Notarás la diferencia.

Otra alternativa es hacer una hamburguesa vegana, pues estas suelen ser más saludables y tener menos calorías que las convencionales. La lista de posibilidades es larga: de garbanzos, de lentejas, de soja texturizada... descubre aquí más opciones.

El pan, mejor integral

Los típicos panecillos de hamburguesa que podemos encontrar en el supermercado no son una opción si lo que queremos es una hamburguesa saludable. En su lugar, elige pan integral o de cereales, que suman vitaminas, fibra y minerales a la elaboración. También puedes reducir la cantidad de pan comiendo solamente una de las dos mitades. 

No utilices salsas industriales

Sabemos que te encanta el kétchup, pero prescindir de él en tu hamburguesa te ahorrará una buena cantidad de calorías y azúcares. Para sumar nutrientes y reducir grasas, puedes cambiarlo por tomate triturado natural, mostaza de Dijon, guacamole o hummus (ambos caseros).

Si quieres queso, que sea bajo en calorías

Una hamburguesa no es lo mismo sin queso, por eso, no hace falta que renuncies a él. Eso sí, elige un tipo de queso que sea saludable. El queso cheddar suele estar presente en la mayoría de nuestras hamburguesas, pero es una opción bastante calórica (aporta 285 kcal por cada 100 gramos). Como alternativas te proponemos camembert, queso ricotta, queso feta o incluso mozzarella fundida. 

Sustituye las patatas fritas por una alternativa menos calórica

Aunque no son una parte de la hamburguesa como tal, lo cierto es que no podemos imaginarnos comernos una hamburguesa sin una buena ración de patatas. Están deliciosas, pero existen opciones mucho menos calóricas. Por ejemplo, el boniato al horno, una opción ideal gracias a su toque dulce. También podemos acompañar nuestra burguer con unos palitos de zanahoria asada o unos chips de verduras.

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