Trucos para conservar las frutas y verduras frescas más tiempo

Saber cómo almacenar correctamente nuestras frutas y verduras favoritas hace que estás tarden un poquito más en ponerse malas. Toma nota de estos consejos, que no pueden ser más fáciles de poner en práctica.

Frutas y verduras son alimentos que deberían estar siempre en nuestra dieta, pues aportan minerales, vitaminas y fibra, muy beneficiosos para la salud. Según la Organización Mundial de la Salud, debemos consumir al menos dos raciones de fruta y tres de verdura al día. ¿El problema? Que estos alimentos no siempre duran frescos todo lo que nos gustaría. Para evitar el desperdicio de alimentos, te damos unos consejos muy útiles que te servirán para mantener frutas y verduras en buen estado durante más tiempo.

Según un estudio del Ministerio de Sanidad, los españoles tiramos 26 millones de kilos de comida a la semana. Frutas y verduras se llevan la peor parte, pues de esta cifra, 7 millones corresponden a las frutas, y 3 a las verduras. Ya sea fruta, verdura o cualquier otro alimento, tirar comida tiene consecuencias medioambientales y económicas que podríamos evitar si pusiéramos en práctica estos sencillos consejos:

Lava fruta y verdura antes de guardarla

Muchos de estos alimentos tienen restos de tierra o productos rociados, lo cual impide que se conserven en buenas condiciones. Por eso, nada más sencillo tomarse unos minutos para lavarlos antes de almacenarlos. Eso sí, ten en cuenta que esto no aplica a toda la fruta y verdura, pues hay algunos ejemplares que se conservan mejor si nos saltamos este paso. Por ejemplo, los frutos del bosque, las fresas o los champiñones. 

Ten en cuenta que no todas pueden guardarse en la nevera

Algunas frutas y verduras no se llevan nada bien con el frío, pues pierden su sabor y aroma. Es el caso de los plátanos (se vuelven negros), tomates, cebollas y ajos (a menos que estén empezados), patatas o cítricos.

No guardes los alimentos todos juntos

Lo ideal es separar la fruta y verdura en función de sus tiempos de conservación, y es que estos alimentos tienen diferentes procesos de maduración. Guardarlas juntas puede acelerar su proceso de descomposición, pues algunas emiten gas etileno, responsable de su maduración. Ten especial cuidado con manzanas, peras, melones, aguacates, ciruelas y tomates, pues emiten una mayor cantidad de este gas.

Utiliza recipientes de mimbre o bolsas de papel

Para que se conserven mejor, lo ideal es sacar la fruta y verdura de las bolsas plásticas en las que suelen venir almacenadas del supermercado e introducirlas en recipientes de mimbre. Este material está compuesto por unas fibras naturales que facilitan la transpiración de los alimentos.

Otra opción son las bolsas de papel (o, en su defecto, papel de periódico). De este modo podemos separar las frutas y verduras, evitando así que hagan contacto y se estropeen antes. Evita los lugares cálidos, pues estos suelen acelerar la maduración de los alimentos, y mejor busca un ambiente fresco.

Recurre a la deshidratación

La deshidratación elimina el agua de los alimentos para evitar la proliferación de microorganismos. Además, piensa que las rodajas de frutas y verduras deshidratadas realzarán el sabor de tus yogures o ensaladas. También las puedes consumir a modo de snack saludable.

Sí, la fruta y verdura puede congelarse

Lo ideal es consumir este tipo de alimentos frescos, pues mantienen todas sus propiedades. La congelación altera tanto sabor como textura de frutas y verduras, pero es un buen recurso para aprovecharlos y no tener que tirar nada. De este modo, podemos recurrir a ellos para elaborar mermelada casera, pasteles o batidos.

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