Aprende cómo preparar un Martini que ni 007

Si eres una apasionada de los cócteles y te apetece preparar un clásico, anota todas nuestras indicaciones para hacer un Martini digno de cualquier película de James Bond.

¿Acaso existe un cóctel más cinematográfico y clásico que el martini? Está complicado. El martini clásico es uno de los cócteles más emblemáticos de la historia. A simple vista puede parecer vermut a secas, pero esconde más trucos de los que crees. ¿Húmedo o seco? ¿Agitado o revuelto? ¿Qué significa todo esto y cómo se hace el mejor martini? Allá vamos. Si sigues estos consejos, el resultado será muy top, I promise.

¿Qué ingredientes lleva el martini?

Los componentes básicos del cóctel de martini son alcoholes como la ginebra o el vodka y el vermut, que es un vino enriquecido aromatizado con ingredientes botánicos. El martini original se prepara habitualmente con ginebra, por lo que James Bond siempre especifica un ‘martini de vodka' cuando lo pide. Que elijas uno u otro dependerá exclusivamente de tus preferencias.

¿Qué vermut elijo?

Una vez que hayas elegido tu alcohol principal (ginebra o vodka), pasa al vermut. Hay muchas marcas diferentes de vermú y es la variación seca lo que busca para hacer un martini clásico. Algunos son más secos que otros y algunos aportan un sabor más floral o afrutado al cóctel final. Realmente, irás descubriendo el que más te gusta mediante prueba y error, así que te recomendamos ir probando. 

Húmedo o seco: ¿cuál es la diferencia?

Bien, esta decisión está relacionada con la proporción entre aguardiente-vermut. La tendencia a lo largo de los años ha hecho que el martini se vuelva más seco a medida que se usa menos vermut. No obstante, un martini húmedo (con más vermut) puede ser la elección perfecta para los novatos. Un martini con una proporción 6:1 (6 partes de licor por 1 parte de vermú) es un buen punto de partida. Sin embargo, no tengas miedo a experimentar hasta encontrar tu mezcla ideal.

¿Agitado o revuelto?

El agente secreto más popular de la historia de la gran pantalla lo pedía ‘agitado, no revuelto’. Para que quede claro, cualquier martini se puede hacer tanto batido como revuelto, y ambos resultarán muy agradables en cuanto a sabor.

Si eliges agitarlo, el resultado final estará ligeramente turbio, más aireado y es probable que contenga fragmentos de hielo si no se ha filtrado a través de un colador. Necesitarás una coctelera para hacerlo, así que tenlo en cuenta porque cualquier recipiente se puede utilizar para hacer un martini revuelto. Solo necesitarás contar espacio suficiente para mucho hielo y palillo o cuchara de bar para poder dar vueltas.

El frío, un factor clave

Para que tu martini esté para quitar el hipo, tendrás que vigilar la temperatura y su grado de dilución. Ambas cosas están vinculadas y son más fáciles de controlar, así que no te preocupes.

Cuando tomes el hielo para utilizarlo en tu combinado, hazlo directamente del congelador ya que debe estar ‘seco’ (evita que se esté deshaciendo, porque aguará el martini, por ejemplo). Utilizar hielo muy congelado te dará tiempo suficiente para remover tu martini al gusto. Otro aspecto a tener en cuenta es la temperatura del vaso o la copa. Intenta que esté fría, porque así la propia bebida aguantará fresca más tiempo y frío, el martini se disfruta muchísimo más. ¿Lista para poner en práctica estos consejos?

 

 

leonor nieto garcia

Leonor Nieto García

¿El mejor plan? Salir de cañitas y pinchos. Periodista y Community Manager amante del buen comer, de compartir plato y experiencias y brindar con alegría por las cosas buenas.

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