Así puedes distinguir un buen vino de uno malo

¿Te gusta el vino? Entonces quizá te interese conocer las claves para diferenciar entre el buen vino y el malo. Te enseñamos cuales son para que disfrutes de esta bebida como un auténtico sumiller.

El vino es una de las bebidas más populares de nuestro país. Disfrutar de una copa de vino es, casi siempre, un placer. Para que aproveches al máximo tu experiencia hoy te enseñamos a diferenciar entre el buen vino y el que no lo es tanto.

El vino es una de las bebidas estrellas de la dieta mediterránea. Según numerosos estudios, esta popular y deliciosa bebida ya se tomaba en el neolítico. La antiguas civilizaciones griegas construyeron una auténtica cultura en torno al vino. De hecho, esta bebida era tan valorada que se utilizaba como ofrenda a los dioses y pocas veces se bebía solo, sino que solía rebajarse con agua. En la actualidad, esta bebida sigue siendo una de las más valoradas e incluso hay cursos y estudios dedicados plenamente a la viticultura.

Pero no necesariamente tienes que tener estudios para distinguir un buen vino de uno que no lo es tanto: con las claves que te damos te será mucho más fácil. Aunque lo primero que debemos tener en cuenta es que no hay ningún vino bueno o malo como tal, ya que todo dependerá de nuestro paladar y gustos personales. Como se suele decir: el buen vino es el que más te gusta. 

Pero pese a la certeza de esta afirmación, también es cierto que hay vinos cuya calidad y evaluación es objetivamente mayor. Para que sepas diferenciarlos, te enseñamos algunos trucos que te ayudarán a distinguir un buen vino de uno malo.

Presentación

Sabemos que las apariencias suelen engañar, y que lo importante siempre se encuentra en el interior... Pero en el caso de los vinos, fiarse del envoltorio suele dar resultado. Un buen vino suele venir bien sellado con un corcho apropiado a sus características. Si tu vino viene en un envase de cartón, o tapado con un tapón de plástico, su calidad posiblemente no sea excelente, aunque a ti te parezca delicioso. Así que en este caso, no está de más juzgar el libro por su portada.

Olor

Si al abrir tu vino notas olores desagradables, como a quemado o a fruta pasada, puede ser una señal de que no está bien sellado o de que los ingredientes con los que se ha elaborado no son los óptimos. Un buen vino tiene un olor profundo e intenso que varía en función del tipo que sea, pero en cualquier caso no es desagradable. Por eso, a la hora de escoger y abrir el vino, no dudes en fiarte de tu olfato.

Óxido

Otra seña de la mala calidad de un vino es lo oxidado que esté. Si notas olor o incluso sabor a óxido cuando vas a consumir tu vino, significa que el aire ha alcanzado nuestra bebida, estropeando gran parte de sus propiedades. Además, el hecho de que el aire haya entrado en el envase implica que este no estaba sellado debidamente, por lo que también puede ser señal de la baja calidad del vino.

Longitud en el paladar

Los buenos vinos se caracterizan porque su sabor inunda nuestro paladar mientras los saboreamos, e incluso sus matices permanecen en él después de haberlo tomado. Cuando un vino cumple esta descripción, decimos que es un vino largo. Por el contrario, si notas que el sabor del vino es muy intenso al principio pero su sabor se pierde muy rápidamente, estarás tomando un vino corto y, por consiguiente, de menor calidad.

Balance de matices

Una de las características más importantes del buen vino es que su sabor está balanceado, es decir, su acidez, dulzor e intensidad se encuentran en armonía y no hay ninguna característica que resulte demasiado brusca para nuestro paladar. Si a la hora de tomar un vino notas que hay matices que resaltan excesivamente en tu paladar, es probable que su calidad no sea muy alta.

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