El Café-tonic existe, ¿lo has probado ya?

Es un combinado sin alcohol que cada cuenta con más fieles; te contamos cómo se hace para quede perfecto

Ahora que vuelve, poco a poco, el buen tiempo y el calor, reaparecen las ganas de comidas frías y bebidas refrescantes. El salmorejo y el gazpacho “calientan en la banda para salir a jugar” y las cubiteras ya han tomado posiciones en el congelador porque saben que tendrán que redoblar esfuerzos en los próximos meses. Por ejemplo, en la hora del café. 

Y es que pocas bebidas sientan mejor, si te gusta el café, que esté bien frío, mezclado con hielo. Solo a poder ser, aunque no nos queda otra que aceptar que haya quien lo prefiera con leche… Bromas aparte, el café helado o con hielo es una de las bebidas que mejor combate el calor del verano, y si opinas igual que nosotros, lo que te vamos a contar te interesa porque hemos descubierto una nueva forma de tomarlo en frío: el coffee-tonic, café-tonic o simplemente combinado de café y tónica.

Una bebida refrescante

Reconocemos que llegamos un poco tarde a esta bebida que ya lleva algunos años entre nosotros, pero nos hemos subido a la ola cuando su cresta está en lo más alto. Nos costó acceder a probarlo por los típicos prejuicios, pero finalmente lo hemos hecho porque le hemos encontrado matices cuanto menos curiosos, destacables, a base de probarlo. Cuando está bien hecho, sorprende en sentido positivo. 

En realidad, el café-tonic es más bien un refresco que una bebida para cerrar una comida. De hecho, baristas como Damián Seijas, ganador del X Campeonato Nacional de Barista, lo recomienda como aperitivo. Nosotros confirmamos que a media tarde, después de una comida copiosa de fin de semana, también entra de maravilla y es una alternativa muy interesante a los combinados con alcohol típicos de este momento de la semana. 

Obviamente, no es saludable porque mezcla cafeína con una bebida azucarada como la tónica, pero todo en esta vida no se puede tener… De todos modos, dejamos constancia de ello por si existiera alguna duda al respecto.

Claves para hacerlo bien

Hay diferencias esenciales para que esta bebida esté bien hecha, y por lo tanto buena, o no. Importa que el café y la tónica sean de buena calidad, por supuesto, pero más si cabe que ambos productos estén en perfectas condiciones. Que la tónica no haya perdido gas al servirla y que el café no esté quemado, por ejemplo. Lo ideal, además, es que se utilice alguna variedad aromática con tonos cítricos y ácidos, en la línea de la tónica, pero no es algo indispensable. 

Si lo es, en cambio, que el café y la tónica estén muy fríos. Más el café que la tónica incluso. Por eso, no puedes servir un café-tonic con café recién hecho. Para que el frío sea el adecuado, también es recomendable tener el vaso previamente enfriado, y así todavía será más refrescante. Además, este debe ser ancho, de manera que entren varios cubitos de hielo grandes y que se pueda servir de tal forma que quede en dos capas antes de remover y mezclar: la tónica abajo, semitransparente, y el café, bien oscuro, en la parte superior. La diferencia de temperatura y densidad entre ambas bebidas es el motivo por el que quedará de esta forma tan vistosa siempre y cuando se sirva con cuidado.

Para ello, el citado barista Damián Seijas recomienda aquí que sirvas ambas bebidas con la cucara mezcladora de cocktail. La tónica, para guardar todo su gas, y el café, para que no se mezcle con esta y conserve así todos sus matices. 

Paso a paso

Aprovechando los consejos de un experto como él, te recomendamos sus cantidades, ya que son el mejor punto de partida que hemos encontrado para practicar con el café-tonic hasta encontrar tu medida favorita. Por cada combinado, él utiliza un vaso amplio con tres cubitos grandes de hielo, 100 ml de tónica vertida con cuidado, de la manera indicada anteriormente, y 100 ml de café frío encima.

Para probarlo, recomienda beber primero un poquito de café, después hacer lo propio con la tónica con la ayuda de una pajita y por último, mezclar todo. Así toman los auténticos baristas esta bebida que, poco a poco, está aumentando su número de fieles durante los meses cálidos del año. 

Si quieres, es posible añadir alguna bebida alcohólica, como el whisky o el ron, o bien un edulcorante, que no solo puede ser el azúcar, sino también la miel o el sirope de arce. Hay quien se anima también a poner una pizca de canela para darle otro toque distinto al resultado final.

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