Cómo hacer leche de soja y qué beneficios aporta

La leche de soja ha pasado a convertirse en una de las bebidas vegetales más consumidas. Su sabor característico hace que sea una opción ideal para desayunos y meriendas. Y su aporte nutritivo que sea una opción interesante como sustituto de la leche de vaca.

Cómo hacer leche de soja
Foto: Istock

Si buscas una alternativa a la leche de vaca (o, básicamente, a cualquier tipo de leche de origen animal), es muy probable que, a día de hoy, ya sepas que la leche de soja se ha vuelto enormemente popular en nuestro país. Aunque, es cierto, se ha consumido durante muchos años como bebida tradicional para el desayuno en diversos países, como Japón, China y otras partes de Asia.

En España, por ejemplo, muchas personas con intolerancia a la lactosa optan a menudo por ella, al igual que los vegetarianos y veganos, quienes la prefieren no solo por ser una opción vegetal, sino por ser más saludable que la leche de vaca.

Pero es normal que nos planteemos hasta qué punto es una opción nutritiva, adecuada y saludable. Y es que además de convertirse en un alérgeno alimentario común, muchas de las opciones que podemos encontrar en las tiendas contienen una cantidad muy elevada de azúcar, además de otros aditivos ciertamente cuestionables. Lo que nos lleva a preguntarnos, ¿qué beneficios aporta realmente y cómo podemos elaborarla en casa?

¿Qué es la leche de soja y qué beneficios proporciona?

La leche de soja es una bebida a base de plantas que se elabora cocinando semillas de soja en agua, que luego son molidas y presionadas con la finalidad de separar la fibra insoluble del líquido final. 

Se suele utilizar habitualmente como sustituto de la leche de vaca en las bebidas para el desayuno o la merienda, ya sea para consumir acompañada de cereales o incluso con café o té. Además, también es útil como alternativa láctea para la elaboración de helados, yogur y batidos, e incluso utilizando una proporción de uno a uno en productos horneados (aunque debemos saber de antemano que tanto su sabor como su textura pueden no ser los mismos).

Aunque la leche de soja fresca conserva un sabor notable a legumbre, la leche de soja producida para su venta en tiendas y supermercados pierde algo de sabor durante el proceso de pasteurización. Además, la inclusión de azúcares y otros aromatizantes tanto naturales como artificiales pueden terminar cambiando el sabor original de esta bebida.

Desde un punto de vista nutritivo, la leche de soja es muy rica en proteínas, ofrece un par de gramos de fibra y, además, es muy baja en azúcar y grasas saturadas. Todo ello por solo 80 calorías.

Beneficios de la leche de soja
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Los distintos compuestos vegetales que encontramos en las semillas de soja pueden ayudar a proteger al corazón. Un estudio publicado en Journal of Nutrition encontró que consumir 25 gramos de proteína de soja al día durante seis semanas ayudaría a reducir el nivel de colesterol LDL (concretamente, entre un 3 y un 4 por ciento).

Como te hemos mencionado, a la hora de comprar leche de soja es fundamental tratar de leer siempre el listado de ingredientes de las diferentes opciones que encontremos en las tiendas. ¿Sabes por qué? Principalmente porque suelen contener azúcares añadidos y algunos aditivos no muy recomendables

Por lo que, en realidad, tenemos dos opciones: escoger solo variedades que no contengan azúcares adicionales, y otros aditivos, o bien elaborarla nosotros mismos en casa. A continuación, te explicamos cómo.

Receta de leche de soja casera

Ingredientes:

  • 80 g de soja seca
  • 1 l de agua
  • ½ cucharadita de extracto de vainilla
  • 4 dátiles (opcional)

Elaboración:

Empezamos remojando las semillas de soja seca en agua durante toda la noche (de hecho, lo ideal es que permanezcan en remojo durante 12 horas o más). Pasado el tiempo, la escurrimos muy bien y retiramos la piel exterior. Aunque este último paso se trata de algo opcional, ayudará a que la bebida tenga una mejor textura.

Licuamos las semillas de soja con 750 ml de agua, hasta que se hayan mezclado bien y casi no tenga grumos. Con la ayuda de una gasa o un colador de masa fina, colamos la mezcla.

Vertemos ahora nuestra bebida en una cacerola, añadimos 250 ml de agua, y cocinamos llevando a ebullición, removiendo de vez en cuando y retirando la espuma que se forme cuando sea necesario. Es aconsejable cocinar a fuego medio, removiendo de forma ocasionar, durante 20-25 minutos.

Finalmente, retiramos del fuego y dejamos que se enfríe. Si deseas usar dátiles para endulzar la bebida, es el momento de hacerlo ahora. Solo necesitas retirar los huesos y añadirlos. Ahora también es el momento de añadir el extracto de vainilla. Eso sí, en el caso de que hayas añadido dátiles, debes licuar la bebida muy bien. 

Viértela en botellas de vidrio y consérvala en la nevera.

Christian Pérez

Christian Pérez

Editor de Gaia Media Magazines y creador de revistas como Natursan, Vegveggies o Saludablementebien. Creador de contenidos especializado en nutrición, lifestyle y salud. Y lo más importante: Papá de 2 niñas

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