Vídeo de la semana

¡Es época de infusiones!

Están disponibles todo el año, pero es ahora que llega el frío cuando más apetece coger una taza caliente y aprovecharse de todos los beneficios que estas hierbas

  • Por Inma Coca

Son naturales, económicas, fáciles de preparar y con multitud de beneficios para nuestro organismo. ¿Se le puede pedir algo más a una taza caliente? La respuesta es que sí, y es que, si seleccionas la infusión correcta para cada momento o necesidad, comprobarás cómo todos esos atributos que se le otorgan son verdaderos y hacen efecto.

Cada una de esas hierbas que añades al agua a punto de hervir para que le dé sabor y transfiera sus propiedades tienen ciertas cualidades específicas. Sin embargo, hay algunas ventajas que comparten todas ellas. Nadie puede negar la paz que transmite una taza caliente entre las manos y es que, además de relajarte, ese instante en el que te calientas las manos estás combatiendo el frío de todo el cuerpo. Por eso, son perfectas en invierno, más aún si has estado mucho tiempo en la intemperie.

Otra de las ventajas es que ayudan a mantener una correcta hidratación. Cuando no tenemos calor, se nos suele olvidar beber agua. Adoptar la costumbre de tomar una infusión a determinada hora favorece esa hidratación.

  • : Es la infusión más internacional y más extendida, en parte, gracias a las múltiples variantes que existen. Negro, verde o rojo, todos tienen varias propiedades en común, además de una concentración similar de teína. Por este motivo, se recomienda tomarlo siempre por la mañana y evitarlo cuando existen problemas de nerviosismo o ansiedad. Por otro lado, el té favorece la aceleración del metabolismo, además de contrarrestar la retención de líquidos.
  • Jengibre: Este ingrediente fundamental en la cocina asiática es también ideal para preparar una infusión digestiva. Gracias a sus compuestos fenólicos (gingeroles, shoagoles y gingeronas), ayuda a aliviar la irritación gastrointestinal, así como las náuseas. Si su sabor te resulta desagradable, puedes acompañarlo con un poco de limón.
  • Rosa mosqueta: Tan habitual en cosmética, las infusiones de rosa mosqueta se suman a la lucha contra el envejecimiento prematuro. Pero, además de sus efectos rejuvenecedores, está siendo estudiada por su poder antiinfamatorio, por lo que es recomendable para pacientes con artritis.
  •  Hinojo: Cuando pensamos en una infusión para favorecer la digestión, siempre nos viene a la mente la clásica manzanilla o el sabroso menta poleo. Pero has de saber que existen multitud de hierbas que ayudan a combatir los problemas digestivos. Por ejemplo, el hinojo (Foeniculum vulgare), que ya era conocido en la antigua Grecia, es perfecto para las personas que sufren con los gases y las flatulencias.
  • Rooibos: Se trata de un tipo de té especial que proviene de África y que casi no tiene teína, por lo que está recomendado para todo el mundo. Aun así, sigue siendo un acelerador del metabolismo que ayuda a eliminar las grasas. Además, es un potente antioxidante natural.
  • Lavanda: Al igual que la manzanilla acapara el protagonismo de las infusiones digestivas, en el caso de las relajantes, es la tila la que más se consume, pero no por ello es la más efectiva. Los efectos de la lavanda son conocidos desde hace siglos, así como el poder de su aceite esencial. La hierbaluisa es otra fantástica opción para relajarte y levantar el ánimo.
  • Equinácea: Es habitual encontrar los beneficios de esta preciosa planta de flores moradas en jarabes o cápsulas, pero sus infusiones son igualmente efectivas para dar ese empujón tan necesario que, con la llegada del fío, necesita nuestro sistema inmune para esquivar los resfriados.

Continúa leyendo

#}