Te enseñamos a macerar tu ginebra en casa paso a paso

Enebro, pimienta o incluso lavanda. Si quieres dar a la ginebra que tienes en casa un sabor diferente, te enseñamos a hacerlo para que puedas preparar cócteles premium.

¿Tienes alguna botella de ginebra en casa y quieres darle un toquecito especial para hacer cócteles premium? ¿Te has planteado macerar tu ginebra? Te contamos cómo hacerlo. La palabra macerar, que proviene del latín, significa ‘sumergir un alimento en un líquido para que se ablande’. En nuestro caso, se aplica la palabra en el sentido de dar un sabor especial y personal  a la ginebra utilizando para ello productos vegetales (plantas, raíces, bayas…), que proporcionan al líquido un sabor peculiar conforme al gusto de cada una.

Para macerar la ginebra, necesitarás los siguientes utensilios:

  • Un envase para aproximadamente 75 centilitros de líquido, que cierre herméticamente
  • Dos recipientes grandes
  • Un colador o filtro de café
  • Una botella de aproximadamente un litro
  • Los “botánicos”, o sea, los productos con cuyo sabor y cualidades se quiere impregnar la ginebra.

Los botánicos pueden ser de muchos tipos, y el truco es encontrar el sabor y el aroma que más te gusten.  A base de experimentación, es seguro que encontrarás tu fórmula preferida, con la que podrás sorprender también a tus amistades. Pueden ser de muchas clases y podrás elegir entre algunos como estos: bayas de enebro (un clásico), cardamomo verde, semillas de cilantro,  pimienta negra, cáscara de limón, lavanda, esencia de vainilla,  semillas de hinojo…  En definitiva, los que nos gusten más. Son productos que se pueden encontrar fácilmente en herboristerías y en muchos supermercados.

No hace falta que la ginebra sea especialmente cara o de una marca concreta, basta con que sea una de tu preferencia. Lo que sí es importante es que la ginebra no presente, de entrada, un excesivo sabor o aroma especial, ya que lo que nos interesa es probar nuestra ginebra macerada con los ingredientes que hayamos elegido, no enmascarar sabores.

En cuanto al modo de proceder, es bastante sencillo: se mezclan la ginebra y los botánicos en el envase hermético, se agita bien y se deja reposar en un lugar fresco y protegido de la luz del sol. El tiempo de espera varía según los expertos, pero puede oscilar entre una y dos semanas. Si se experimenta con cítricos, el tiempo no debe superar los tres o cuatro días, para evitar el amargor excesivo (que la harían demasiado fuerte en cuanto a sabor). 

Tampoco conviene añadir productos azucarados, como jarabes, caramelos o edulcorantes, que pueden variar la estructura alcohólica y producir cambios en la graduación, con posibles resultados inciertos o incluso peligrosos (¡evítalo a toda costa por mucho que seas golosa!). Es preferible endulzar, si así te gusta, cuando vayas a preparar tu bebida.

Una vez transcurrido el plazo de maceración, es muy importante filtrar bien, incluso varias veces, para luego verter en la botella, que deberá también dejarse bien cerrada y depositarse en el frigorífico hasta su consumición. El líquido macerado, a su vez, se puede servir  con los productos habituales, pero es más recomendable apreciar su sabor solo con los ingredientes macerados. Y ten paciencia, quizá a la primera o segunda vez no salga nada espectacular, pero a base de experimentar seguro que encuentras tu fórmula favorita. Y recuerda: bebe siempre moderadamente y con responsabilidad.

leonor nieto garcia

Leonor Nieto García

¿El mejor plan? Salir de cañitas y pinchos. Periodista y Community Manager amante del buen comer, de compartir plato y experiencias y brindar con alegría por las cosas buenas.

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