Vinos, cómo escogerlos y disfrutarlos

Siguiendo unos sencillos consejos, encontrarás un vino que se adapte a tu gusto, a la ocasión y a tu presupuesto.

  • Por Laura Valdecasa

España es uno de los países del mundo que más puede presumir de tener unos vinos, o caldos, de muy alto nivel, además de disponer de una gran variedad. Precisamente, esa gran variedad juega en tu contra, si no estás iniciada en la enología.

Aprende a descifrar la botella de vino

Fíjate bien en la etiqueta:

Es fundamental recopilar toda la información que la etiqueta indique, como la zona de producción, el tipo de uva, número de botellas producidas, etc. Si conoces las características propias de la región de procedencia, podrás adelantar algunas de las cualidades que compondrán la personalidad de ese vino. No te pierdas con las siglas: D. O. , D. O. Ca., D. O. C. G., V. C., V. P.…

  • Denominación de origen (D. O.): Elaborados en la región con uvas procedentes de esa zona, tienen unas características especiales que solo se pueden conseguir gracias al medio geográfico en el que se han elaborado. Tienen que haber transcurrido, al menos, cinco años desde que se reconoció al vino como producto de dicha zona.
  • Denominación de origen calificada (D. O. Ca.): Tienen que pasar por un sistema de control desde su producción hasta su comercialización, y haber pasado, por lo menos, diez años desde su reconocimiento como D. O. También ha de existir una delimitación cartográfica, por municipios, de los terrenos aptos para su producción.
  • Vino de pago (V. P.): Son vinos de reconocido prestigio que proceden de un pago, que es una finca con un microclima diferente al de su entorno.
  • Vino de calidad con indicación geográfica (V. C.): La uva de estos vinos debe tener la misma procedencia y la producción del vino deberá realizarse en la región.

Presta atención al tipo de botella:

Tiene gran influencia en la conservación, debido al impacto que el tamaño produce en la oxigenación y temperatura del caldo. A mayor tamaño, mejor evolución y mayor tiempo de guarda. Según su forma, se clasifican en tres grandes tipos:

  • Bordelesa (o Burdeos, ya que es originaria de esa zona). De forma cilíndrica, hombros marcados y fondo cóncavo, su color habitual es el verde, tono que favorece la protección del vino durante su reposo.
  • Borgoña. Con un diseño francés parecido al de la botella bordelesa, mantiene una ligera curva en los hombros. Se diferencia precisamente en esa zona, los hombros, más caídos y de mayor longitud. Sus tonos son verdes o pardos, y las hay de varios tipos, siendo las más habituales la cóncava y la convexa.
  • Espumosos. El vidrio de estas botellas es más grueso que el de una de vino sin burbujas. En la parte inferior, cuentan con una cúpula muy pronunciada, para soportar la presión de hasta 6 atmósferas que una segunda fermentación en botella puede generar.

Longitud del corcho:

En las botellas de vino, depende de la juventud o madurez de los caldos. Para los vinos más jóvenes, se utilizan tapones de corcho más cortos, de menos de 40 mm de longitud. Los vinos más añejos exigen tapones de mayor longitud, que pueden superar los 55 mm.

Distingue entre joven, crianza, reserva o gran reserva:

  • Vino joven. Es el vino del año (en algunas zonas, se conoce como ‘cosechero’). Al terminar la fermentación, alcohólica, está listo para ser embotellado. Son frescos y afrutados y con un ligero toque ácido.
  • Vino crianza. Debe envejecer, al menos, 24 meses. De ellos, pasará en barrica como mínimo seis, con el objetivo de que la madera le confiera matices y aromas. El resto del tiempo permanecerá en botella sellada, en posición horizontal y en un lugar oscuro. Suelen tener más fuerza y más aroma.
  • Vino reserva. Su tiempo se conservación en barrica se extiende a 12 meses. Después, deberá pasar 24 meses más en botella en las mismas condiciones que las indicadas para los de crianza.
  • Vino gran reserva. Tiene un tiempo de envejecimiento de cinco años. De ellos, tres los pasará en barrica y el resto, en botella.

Consejos para una buena elección

  • Fíjate en la estación en la que te encuentres. Si es verano y hace calor, lo más recomendable es elegir un vino blanco, un rosado o un espumoso. Si, por el contrario, se trata de una estación fría, la mejor opción es un tinto. De hecho, el consumo de blancos en épocas estivales sube un 25 %, el de rosados, un 65 %, y el de vinos espumosos, un 30 %.
  • Presta atención a la compañía con la que vas a compartir el caldo, pues no es lo mismo elegir un vino para tomar con unos amigos que una cena con tu jefe o con tus suegros.
  • Marida con los alimentos. Los antiguos preceptos de escoger un vino blanco para el pescado y uno tinto para la carne se han quedado muy atrás. Hoy en día, puedes tomar un pescado tipo graso (besugo, rodaballo...) con un tinto de corte Atlántico, más ligero y fresco. Y, perfectamente, puedes degustar un vino blanco que tenga algo de crianza con un guiso de carne de esos de horas y horas de cocción que hacen chup-chup.
  • Ponte en manos de profesionales. Según tus preferencias, darán con el vino idóneo. Hoy en día, existen tiendas especializadas que te pueden asesorar para encontrar el vino perfecto para cada ocasión.
  • Déjate sorprender. Es todo un acierto buscar en otras zonas que no sean las conocidas. La variedad de vinos en España es tan diversa que seguro que te quedarás con uno que no era el soñado, pero lo recordarás con agrado.
  • Selecciona sellos de calidad. Busca en las etiquetas de las botellas organismos reguladores. Esto indica que todos estos vinos han sido sometidos a controles y tienen un nivel alto de calidad, frente a otros que no lo tengan. En España, hay alrededor de 70 denominaciones de origen, entre las que destacan D. O. Rioja, D. O. Ribera del Duero o D. O. Rueda, por citar algunas.
  • ¿Seco o dulce? Depende del nivel de azúcar que contenga el vino. Cuanto más seco, menos azúcar tendrá. Los hay secos, semisecos, abocados (aproximadamente, entre 5 y 15 g/l de azucares), semidulces y dulces. Depende del gusto de cada uno.
  • El precio no debe ser el criterio sobre el que se base tu elección. Simplemente, hay que saber cuál es el presupuesto y adaptarse a él. Hay que cambiar el chip de que cuanto más caro sea el vino, mejor será.
  • Comprueba que el corcho está en buen estado cuando lo vayas a abrir. Cuando abras una botella, el corcho debe salir entero. Los corchos de buena calidad son los que aparecen enteros, sin grietas y manchados solo en la zona que ha estado expuesta al vino.
  • Elige una buena copa. La copa de vino irá en consonancia al vino. Siempre hay que elegir copa de cristal, y si es de un cristal fi no y sopladas a mano, mucho mejor, notará la diferencia. Es recomendable elegir una buena copa y lavarla al día siguiente, sin frotarla mucho y dejarla escurrir, pues, cuanto menos se toquen, mejor.

Temperatura de consumo

Las temperaturas de consumo son muy importantes. Por ejemplo, para los vinos blancos jóvenes, 5-6 grados. Para los blancos de crianza, 8-10 grados. Para los rosados, 5-6 grados. Con respecto a los tintos, para los jóvenes, entre 8 y 10 grados y, para crianzas o reservas, entre 12 y 14 grados.

Vinos para disfrutar de la alta gastronomía

Los vinos de la Denominación de Origen Rueda son una apuesta segura para acompañar las elaboraciones culinarias más sofisticadas. Gracias a su versatilidad y capacidad de envejecimiento, la variedad Verdejo de Rueda está ganando cada vez más presencia en la alta gastronomía. Hoy, te presentamos una selección de cuatro vinos de Rueda de entre todas las propuestas de la denominación de origen con las que no fallarás nunca:

  • José Pariente Finca Las comas 2018 de Bodegas José Pariente: Este vino se elabora en fudres de roble austríaco y únicamente en añadas excepcionales. Proviene de una única viña que le da nombre al vino, plantada en vaso en 1910 sobre suelo calizo y pedregoso, características que lo hacen personal y único. De color amarillo oro brillante, contiene aromas de monte bajo, hinojo y sutiles toques cítricos. En boca, es intenso y untuoso mostrando una excepcional elegancia y salinidad. Una combinación perfecta para pescados, mariscos, carnes blancas y carnes rojas con poca maduración.
  • Belondrade y Lurton 2019 de Belondrade: Este vino de guarda procede exclusivamente de las uvas ecológicas de la finca Quinta San Diego, ubicada en la localidad de La Seca. Un vino 100 % verdejo que presenta un color amarillo brillante. En nariz, es elegante y fresco, con aromas de fruta de hueso, flores blancas y toques ahumados. En boca, es untuoso, estructurado y persistente. Bien equilibrada la acidez, con el final ligeramente amargo, propio de la uva verdejo de la D. O. Rueda. Se trata de un vino especialmente gastronómico, ideal para pescados al horno, carnes asadas, platos especiados, quesos y postres, dada su excelente acidez.
  • Rodríguez & Sanzo Bajo Velo 2019 de Bodegas Rodríguez y Sanzo: Este es uno de los pocos vinos con crianza biológica bajo velo de flor. Criado en botas jerezanas durante 10 meses, la uva procede de viñedos de más de 60 años en suelos arenosos a 900 m de altitud. Rodríguez & Sanzo Bajo Velo muestra un color amarillo con matices oro. Tiene aromas intensos a frutas de hueso, panadería, yodo y notas balsámicas. En boca, es potente, sabroso, mineral y persistente. El resultado es un vino único, muy original y gastronómico que marida a la perfección con guisos de pescado, carnes blancas, jamón y embutidos.
  • V1863 - Finca Saltamontes 2015 de Javier Sanz, viticultor: Esta elaboración, con un proceso de maceración corta y una posterior crianza sobre sus finas lías, extrae todo el potencial de la uva verdejo, particularmente, los sabores frutales, típicos de la variedad. Muestra un color amarillo oro con tonos brillantes en capa fina. Su nariz recuerda a la piel de naranjaconfitada, la masa  de pan, con reminiscencias de hinojo y hierbas aromáticas. Suave y cremoso en el paladar, con una acidez moderada y un final largo y agradable. Su textura permite acompañarlo de platos muy elaborados y condimentados, así como verduras, arroces e, incluso, carnes asadas.

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