Cocina -- Bebidas

12 veces en las que hemos arruinado un café

El café, esa bebida deliciosa que te hace más llevadero el comienzo del día, está en la lista de las más maltratadas. En estos tiempos modernos, donde lo cuqui está por encima de lo rico y el colorín es el dueño de Instagram, el café ha sufrido mil vejaciones de todo tipo.

Ha sido vilmente mezclado con siropes y colorantes para conseguir cafés con más brillibrilli que un vestido de Nochevieja, servido en recipientes de de lo más variopintos (¿por qué lo echas en una cáscara de aguacate? ¿por quéééé?), se ha vestido con su "traje" más gótico, servido con “ingredientes de temporada” como el puré de calabaza, convertido en frappé en verano y así podríamos estar horas y horas rememorando algunos de los “grandes éxitos” de las cafeterías más de moda en todo el mundo. Eso sí, no preguntes la procedencia del café, que al fin y al cabo es lo que vas a beberte, que no hay barman que sea capaz de contártelo.

Y luego, seguro que nos preguntamos por qué cada vez se toma peor café. La pregunta que deberíamos hacernos es: ¿hay alguien preocupado por el sabor de la bebida o nos quedamos solo con "lo bonito" que hay en la taza? Aunque la comida siempre entra primero por los ojos, hay veces que hay que poner las papilas gustativas a trabajar antes de hacerle la foto para presumir en Instagram.

Repasamos algunas de las peores cosas que, por tratar de ser los más “modernos”  de la pandi, le hemos hecho al café y que, avisamos, no son aptas para todos los públicos. Pueden dañar seriamente la sensibilidad de cualquier persona que le tenga cariño a esta bebida.