El gin-tonic perfecto: ¡no cometas estos errores o arruinarás tu copa!

Sabemos que has caído rendida ante la bebida de moda y que te has animado con el gin-tonic. Pero... ¿seguro que lo preparas bien?

  • Vídeo: Pablo Cantudo y Jesús Nicolás.

Con el gin-tonic ha pasado algo similar a lo que ha ocurrido con el Jäger, ha pasado de ser una bebida viejuna a convertirse en la mayor modernez del mundo en cuestión de muy poco tiempo. Y, como todo en esta vida, esto tiene sus cosas buenas y sus cosas malas.

La parte positiva es que, gracias la fiebre que se ha desatado por esta bebida, las marcas se han puesto las pilas y han lanzado un amplio abanico de ginebras y tónicas de calidad. Y eso está muy bien porque en el mercado nos encontramos con opciones decentes para todos los gustos y bolsillos. Pero la otra cara de la moneda es que esta moda ha hecho que cometamos algunas de las mayores aberraciones nunca vistas con una copa.

Lo que empezó con un cambio de recipiente (se cambió el vaso de tubo por la copa de balón) dio paso a un mejunje muy glamouroso, servido en su copa de balón, con una tónica y ginebra premiums elaboradas con botánicos de los sitios más recónditos del planeta y con un popurrí de hierbas, especias y demás atrezzo que no dejaban muy claro si lo que tenías entre manos era una copa o un jardín tropical.

Una vez superado esto, y cuando todos tenemos bastante claro que ir quitando tropezones a cada trago que damos no es una gran opción, te contamos algunos de los errores más frecuentes que todavía seguimos cometiendo al preparar un gin-tonic. Y sí, tenemos que reconocerlo, todos hemos caído alguna vez en la tentación de añadir esas vainas de cardamomo que quedan tan bien en la copa o hemos pasado de medir la cantidad de ginebra porque "ya sabemos cuánto líquido añadir". Eso sí, después de ver este vídeo, ¡hay que aprenderse la lección y no hay que volver a pecar!

¡No maltrates el gin-tonic!

Para cumplir esta promesa y no volver a hacer estas cosas que ponen los pelos de punta a los entendidos, hemos ido a Larios Café para que Antonio Aranda, bartender y embajador de Larios, ponga sobre la mesa algunos de los errores más recurrentes que cometemos con esta bebida: 

1. El vaso. Ya tenemos superado el tema del vaso de tubo, pero por si acaso. ¡No seas cutre y saca tu copa de balón!

2. Enfría bien la copa. Es fundamental que tenga mucho hielo y esté bien fría.

3. Mide SIEMPRE la cantidad de ginebra. 5 centilitros es la cantidad perfecta, ni uno más, ni uno menos.

4. La tónica tiene que estar muy fría. Es lo mismo que con el vaso, no uses jamás una tónica caliente ni a temperatura ambiente. Y, por favor, viértela con cariño, despacito, como dice la canción. No remuevas y trata de romper la burbuja lo menos posible para que la bebida no pierda aroma ni efervescencia.

5. Zumo de limón, ¡prohibidísimo! El ácido cítrico contrarresta el anhídrido carbónico de la tónica y produce acidez estomacal. Lo mismo ocurre al usar una rodaja de limón.

Así que si no quieres que Antonio se te aparezca por las noches en tus peores pesadillas (y si quieres disfrutar de una buena copa, claro), ¡hazle caso, que de esto sabe un rato!

Verónica Bravo Piqueras

Verónica Bravo

Soy periodista y una apasionada de la gastronomía, la cocina y la nutrición. Me confieso adicta al café y a la comida de verdad acompañada de un buen vino. Adoro viajar y las comidas familiares. Coach nutricional en proyecto y amante de la buena vida. Escribo, cocino, como y disfruto a partes iguales.

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