Ensalada de espinacas, membrillo salteado y queso azul

Si el sabor del membrillo te parece suficiente para endulzar el plato, puedes prescindir de la miel en la vinagreta, sin que el plato pierda su esencia.

Ingredientes:

  • 250 g de espinacas frescas y limpias
  • 150 g de membrillo fresco
  • 100 g de azúcar
  • 150 ml de agua
  • 100 g de queso azul
  • 25 g de pistachos tostados
  • aceite de oliva
  • vinagre de jerez
  • miel
  • piel de naranja
Tiempo de preparación: 5 minutos
Tiempo de cocción: 10 minutos
Económica
4 comensales
Tipo de receta: Verduras
Vegetarianos

Elaboración:

  1. Corta y pela el membrillo en gajos. En un cazo con los 150 ml de agua y 100 g de azúcar, añade los gajos de membrillo y cocínalos durante 10 minutos junto con una piel de naranja de unos 3 cm. Enfría el membrillo a temperatura ambiente y corta el queso en taquitos pequeños.
  2. Haz una vinagreta con la ayuda de unas varillas mezclando el aceite, unas gotas de vinagre, sal y la miel. Añade unos pocos pistachos picados y mezcla bien. En un bol, aliña las espinacas con la vinagreta y mézclalas.
  3. Emplatamos las espinacas aliñadas con el queso azul, unos gajos de membrillo y algunos pistachos sin cortar.

Propiedades de las espinacas

Aunque Popeye presumía de su fuerza por el alto contenido de hierro de las espinacas que tomaba, esto no es del todo cierto. Algunos estudios recientes han descubierto que las espinacas no contienen tanta cantidad de hierro. Además, el cuerpo tiene dificultad para absorberlo a diferencia del presente en la carne. Esto se debe a que tiene factores inhibidores que dificultan el proceso. Por ello, a este hierro se le conoce como hierro no hemo (el presente en alimentos vegetales). Por tanto, la mejor forma de tomar este hierro es combinado con alimentos con vitamina C como el perejil, las coles de Bruselas, el pimiento rojo, la naranja o el limón.

En cuanto a sus nutrientes, encontramos una composición muy interesante. Por un lado, su contenido en proteínas no es muy destacado, pero sí que se trata de una buena fuente de fibra. Además, su porcentaje de grasas es ínfimo, por lo que es una buena opción para perder peso. Las espinacas son una excelente fuente de minerales como el magnesio, hierro, calcio y potasio. Su contenido nutricional destaca también por la presencia de vitaminas como la vitamina C, A, E y el ácido fólico.

Por ello, es recomendable tomar este alimento por su alto contenido en vitaminas y minerales, ya que no suponen un aporte calórico muy alto. Los batidos vegetales verdes pueden ser una opción recomendable para comer espinacas si es que no te convence tomarlas en otros formatos. Sin embargo, recuerda no abusar de ellos, puesto que estos tienen un alto contenido en ácido oxálico. Esta sustancia puede suponer un riesgo para la salud debido a que se la asocia con la reducción de minerales esenciales como el calcio.

En bebés y menores de un año, su consumo está contraindicado comer más de un plato y, especialmente, durante infecciones bacterianas gastrointestinales. Según la Agencia Española de Seguridad Alimentaria y Nutrición (Aesan), las espinacas tienen un componente que es absorbido en el cuerpo como nitrito. Esta sustancia puede derivar en un aumento del riesgo de padecer enfermedades en los niños. Para enfermos renales, su consumo no debe ser muy frecuente debido a la presencia del ácido oxálico porque incrementa la aparición de cálculos renales.

Por otra parte, este vegetal es una fuente de vitamina K, imprescindible para la coagulación de la sangre. Por ello, los pacientes que suelen tomar anticoagulantes orales deben consumirla con moderación. 

¿Te has convencido para incluir este alimento ya en tu dieta?

Continúa leyendo nuestras recetas...

#}