Ensalada de pasta y calabacín frito

No es la forma más saludable de comer esta verdura, pero está tan rica que no se puede evitar, al menos de vez en cuando.

Ingredientes:

Pexels
Pexels
  • Aceite de oliva para freír (tanta cantidad como para que sumerja el calabacín laminado por completo)
  • 3 calabacines medianos, cortados en rodajas de muy finas
  • 1 cucharada y media de vinagre de vino tinto
  • 200 gramos de de edamame o guisantes, frescos o congelados
  • 2 tazas de hojas de albahaca, picadas en trozos grandes
  • Un puñado de hojas de perejil
  • Aceite de oliva virgen extra para aliñar
  • Pimienta negra y sal
  • 250 gramos de pasta tipo strozzapreti, penne o similar
  • Ralladura de 1 limón
  • Un puñado de alcaparras (al gusto en cantidad)
  • 200 gramos de mozzarella de búfala, cortada en trozos o desmigada sobre la ensalada
Tiempo de preparación: 15 minutos
Tiempo de cocción: 10 minutos
4 comensales
Tipo de receta: Pasta

Elaboración:

  1. Pon a hervir una olla grande de agua con sal.
  2. Mientras esperas, en una cacerola mediana, calienta el aceite para freír a fuego alto. Freír las rodajas de calabacín en tandas durante aproximadamente 3 a 4 minutos, volteando una vez, hasta que estén doradas por ambos lados (se podría hacer en una freidora).
  3. Escurre en un colador, agita con un par de pizcas de sal, luego pasa el calabacín frito a un bol grande y vierte el vinagre en la parte superior.
  4. En el agua caliente, cocina el edamame durante 3 minutos, los guisantes congelados durante 3 a 4 minutos o los guisantes frescos durante 1 a 2 minutos (al gusto). Si son congelados, puedes cocerlos directamente desde el congelador.
  5. Escurre y reserva para que se atemperen.
  6. Deja la olla hirviendo, y cocina en ella la pasta hasta que esté al dente. Sigue las instrucciones del fabricante.
  7. Escurre y reserva.
  8. Combina la mitad de la albahaca y todo el perejil y el aceite de oliva virgen extra en un procesador de alimentos o licuadora. Licua hasta que quede integrado, luego sazona a tu gusto y pon también una pizca de pimienta.
  9. Vuelve a colocar la pasta en una olla vacía o un recipiente similar donde puedas mezclar los ingredientes. Puede ser en los boles donde las vayas a servir. Agrega el calabacín frito y el jugo que haya soltado, el aceite de albahaca y perejil, los edamame o guisantes, ralladura de limón, las alcaparras y la mozzarella. Revuelve ligeramente, luego sazona con sal y pimienta.
  10. Es clave que coja temperatura, o por lo menos que no se coma con la pasta caliente, así que deja que se enfríe antes de comer un rato, ya sea dentro o fuera de la nevera, según tu gusto.
  11. Justo antes de servirlo, agregue las hojas de albahaca restantes.

Continúa leyendo nuestras recetas...

#}