Tomates verdes fritos: consejos para hacer esta 'receta de cine'

Si eres amante de las recetas internacionales, este plato propio de la gran pantalla te encantará. Además, es una manera perfecta de aprovechar los tomates que aún no están maduros. Original, rica y fácil: te chivamos los trucos para hacer tomates verdes fritos de 10.

Existen platos, creaciones gastro icónicas en la historia del cine y que han marcado el imaginario colectivo de los amantes del séptimo arte. Desde el plato de espaguetis con albóndigas en versión animada de 'La Dama y el Vagabundo' hasta el gazpacho almodovariano de 'Mujeres al borde de un ataque de nervios', y pasando por la hamburguesa Big Kahuna de 'Pulp Fiction'. Y quizá también te acuerdes de este: tomates verdes fritos. 

Esta receta típica de las regiones del sur de los Estado Unidos alcanzó cierta fama de la mano de la película homónima. Y es que 'Tomates verdes fritos' es una película que ha envejecido como el buen vino y es una cinta que esconde potentes mensajes de empoderamiento femenino. Esta historia de amor, amistad y ciertas dosis de canibalismo (yes, amiga) estuvo nominada a los Óscar en 1992 y ha calado profundamente por lo descarnada pero tierna que puede llegar a ser. Y cómo no, por una creación gastronómica que a priori puede sonar algo extraña.

Así que volviendo a los tomates verdes fritos, esta receta suele servirse como entrante o aperitivo y es muy sencilla. ¡Tanto que es a prueba de principiantes! Así que si decides ponerte creativa y darle a tu comida un punto internacional, continúa leyendo. Te descubrimos todos los trucos para que los tomates verdes fritos te queden de cine (y nunca mejor dicho).

Cómo hacer unos tomates verdes fritos perfectos

¡Empezamos! Aunque se trata de un plato sencillo, existen algunos tips que marcarán la diferencia y con los que conseguirás un resultado irresistible. 

  1. Aunque puedes recrear esta receta con tomates rojos (ya maduros), la clave del plato es hacerlo con tomates que estén algo verdes. Estos tienen una textura más firme y son más fáciles de cocinar, y además presentan ese sabor ligeramente ácido tan característico de este plato.
  2. Es primordial lavar bien los tomates y cortarlos en rodajas finas (pero sin pasarse) para que se puedan cocinar bien y sean más cómodos de comer (¡a nadie le gusta hincarle el diente a un mazacote!). Deja que escurran bien sobre papel de cocina y añade un poquito de sal.
  3. Otra de las claves está en el rebozado, así que ojo con este tip. La receta original se prepara con harina de maíz (que no almidón de maíz, tipo Maizena), aunque puedes mezclar este tipo de harina con harina tradicional de trigo. Pero antes, mezcla leche y yogur en un bol para remojar bien las rodajas de tomate y que queden bien tasty. El resto del proceso es el básico: untar, enharinar, untar de nuevo y empanar.
  4. Si buscas un resultado más crujiente, por ejemplo, escoge un pan rallado más grueso, o al revés.
  5. Llegó el momento de la salsa. Habrás visto que los tomates verdes fritos se sirven acompañados de una salsa blanquecina o ligeramente anaranjada; la salsa sureña. Para prepararla tendrás que mezclar mayonesa, ketchup, chile, mostaza picante, aceite vegetal, salsa inglesa tipo Worcestershire, cebolla picada, pimienta negra y ajo. Suele servirse bastante densa, pero si quieres aligerarla un poquito añadiendo un poco más de aceite. 

Conociendo estos trucos, seguro que arrasas con esta receta y quienes la prueben desearán repetir. ¿Te animas a preparar unos tomates verdes fritos dignos de un Óscar?

leonor nieto garcia

Leonor Nieto García

¿El mejor plan? Salir de cañitas y pinchos. Periodista y Community Manager amante del buen comer, de compartir plato y experiencias y brindar con alegría por las cosas buenas.

Continúa leyendo