Trucos para sacar partido a la soja texturizada en la cocina

La soja texturizada es habitualmente utilizada como sustituto de la carne, gracias a su textura similar y, sobre todo, a su riqueza en proteínas. Y puede prepararse fácilmente si sabes cómo.

La soja texturizada es también conocida bajo el nombre de proteína vegetal texturizada, aunque es posible que su denominación no sea tan correcta como cabría esperar, en particular si tenemos en cuenta que contiene, en realidad, un derivado de la soja en lugar de vegetales reales.

Sea como fuere, tanto si sigues un estilo de vida vegano (o mantienes una alimentación vegetariana), como si no, es bastante probable que en alguna que otra ocasión hayas oído hablar acerca de ella.

Básicamente consiste en un tipo de proteína que, de forma habitual, es utilizada como un sustituto de la carne, fundamentalmente por sus características organolépticas, dado que tiende a poseer una textura similar a la carne molida. Por tanto, se convierte en una opción excelente a la hora de preparar hamburguesas veganas, o como sustituto ideal de la carne en salsas de espagueti, tacos…

Pero aunque suele usarse como un reemplazo de la carne (y, por tanto, las recetas tienden a ser prácticamente las mismas, o similares), la realidad es que puede utilizarse de muy distintas formas.

Desde un punto de vista nutritivo, es evidente que se convierte en una excelente opción, en especial si tenemos en cuenta que la soja es considerada nutricionalmente como un alimento de proteína completa, lo que significa que tiene todos los aminoácidos esenciales que nuestro cuerpo necesita. También es rico en fibra

De hecho, sus cualidades nutricionales no quedan aquí, ya que además es baja en calorías, hidratos de carbono y grasas (y mucho menos contiene colesterol).

A pesar de ello, algunos nutricionistas recelan de su consumo regular, y no precisamente por la controversia que aún hoy día existe en relación a la soja (y sus efectos hormonales), sino porque se trata de un alimento altamente procesado. Así, aunque su contenido en proteínas es bastante elevado, muchos de los nutrientes valiosos que encontramos en la soja, como podría ser el caso de las isoflavonas, se pierden o se alteran durante el proceso de producción.

Cómo cocinar la soja texturizada. Empezando por el principio

La soja texturizada consiste en un producto deshidratado, de manera que antes de poder consumirlo es necesario reconstituirlo en agua caliente, o en caldo, durante al menos 10 minutos. O, bien, durante el proceso de cocción. De esta forma, no solo conseguimos cocinarlo, sino que se vuelva sabroso. Por este motivo la mayoría de las recetas incluyen este paso a la hora de prepararlo.

Un buen ejemplo lo encontramos en los guisos, estofados, sopas y caldos vegetarianos, en los que la soja texturizada se rehidrata a la vez que hierve a fuego lento, y se cocina.

No obstante, en caso de que la receta no requiera su preparación en líquido (por ejemplo porque la vas a preparar como si se tratara de un sustituto de la carne molida), lo ideal es rehidratarla. ¿Cómo? Muy sencillo: solo tienes que poner agua o cualquier caldo a calentar al fuego en una cacerola, hasta que hierva. Una vez comience a hervir añade la soja texturizada, remueve y deja que repose entre 5 a 10 minutos.

Algunos trucos sencillos para que la soja texturizada sea aún mejor

A la hora de sacar partido a la soja texturizada, la clave está en la rehidratación de los gránulos de soja, lo que dependerá, a su vez, del tipo de receta que se vaya a preparar, y en definitiva de los pasos a seguir. Y también depende de la variedad de soja texturizada elegida.

Por ejemplo, la soja texturizada fina es ideal para sustituir la carne en determinadas preparaciones comunes en las que no se requiere de demasiada experiencia, siendo útil para principales en la cocina vegana (o vegetariana). Es útil a la hora de elaborar lasañas, hamburguesas, pizzas y salsas, como sería el caso de la salsa boloñesa.

Mientras que, la soja texturizada gruesa, es mucho más útil para platos de cuchara, en particular sopas, potajes y guisos, al no deshacerse tan fácilmente durante el proceso de preparación.

Como vemos, rehidratar la soja texturizada para cocinarla es muy sencillo. Luego simplemente las posibilidades son infinitas, tantas como la imaginación admita. Pero si necesitas alguna ayuda, a continuación te hacemos algunas propuestas deliciosas:

Dips de tomate

Es una opción excelente para acompañar con unos exquisitos nachos de maíz (tradicionalmente también conocidos como tortillas de maíz). Además, es tremendamente fácil de preparar.

Ingredientes: 

  • 1 taza de soja texturizada
  • ⅓ taza de agua
  • ½ cucharadita de aceite de oliva
  • ½ cucharadita de sal
  • ½ cucharadita de pimentón
  • ⅛ cucharadita de ajo en polvo
  • ⅛ cucharadita de cebolla en polvo
  • 1 cucharadita de albahaca seca
  • ¼ taza de puré de tomate

Preparación:

  1. En una cacerola mediana vierte la soja texturizada y añade el agua. Calienta a fuego bajo y remueve de vez en cuando hasta que la soja haya absorbido el agua. Luego añade el aceite de oliva, las especias y las hierbas secas. Remueve bien.
  2. Agrega el puré de tomate y sube a fuego alto, hasta que la salsa se caliente y comience a burbujear. Luego, cuando alcance este punto, reduce el fuego y déjalo que se cocine a fuego lento durante 5 minutos aproximadamente. Una vez la salsa se haya espesado, estará lista.

Salsa boloñesa para espaguetis (con soja texturizada)

Podríamos decir que se trata de una de las recetas más tradicionales a la hora de utilizar la soja texturizada como un sustituto de la carne. Y, efectivamente, el resultado es simplemente maravilloso.

Ingredientes:

  • ½ taza de soja texturizada
  • ⅓ taza de agua
  • ¼ cucharadita de pimentón
  • 1 cucharadita de aceite de oliva
  • ¼ cebolla cortada en cubitos
  • 2 dientes de ajo picados
  • ½ taza de puré de tomate
  • ½ cucharadita de sal
  • 1 cucharada de albahaca seca
  • 1 cucharadita de orégano seco

Preparación:

  1. En una cacerola pequeña añade la soja texturizada y el agua, y deja que se cocine a fuego medio hasta que los gránulos de soja hayan absorbido toda el agua, y hayan adquirido una textura suave. Luego añade el pimentón en polvo y remueve rápidamente para que se mezcle bien.
  2. Haz ahora un espacio en medio de la cacerola y añade el aceite de oliva, el ajo picado y la cebolla picada. Cocina a fuego medio hasta que la cebolla se haya ablandado. Remueve y baja el fuego.
  3. Añade el puré de tomate, el orégano seco, la albahaca seca y la sal. Deja que hierva a fuego lento, hasta que esté bien caliente. Prueba. Si lo deseas, puedes añadir más sal al gusto.
  4. ¡Listo! Solo tienes que preparar la pasta, y servir esta maravillosa salsa por encima.

Chile vegano de soja texturizada

Si te apasiona la soja texturizada tanto como para disfrutar de ella en un auténtico chile vegano, esta receta te encantará, ya que posee una enorme cantidad de soja, y el resultado es más que maravilloso.

Ingredientes:

  • 1 taza de soja texturizada
  • 400 g de maíz enlatado
  • 400 g de judías negras enlatadas
  • 2 tazas de agua
  • 1 cucharada de pimentón
  • ½ cucharadita de sal
  • 1 cucharadita de aceite de oliva
  • ½ cebolla grande
  • 2 dientes de ajo
  • ½ cucharadita de chile en polvo
  • ½ cucharadita de jarabe de arroz integral
  • 1 cucharadita de pasta de tomate
  • 1 taza de puré de tomate
  • ½ cucharadita de canela

Preparación:

  1. Comenzaremos pelando la cebolla y los dientes de ajo, y los picamos finamente. 
  2. En una cacerola grande añade la soja texturizada y ¾ de la taza de agua, el pimentón en polvo y la sal. Cocina a fuego medio-alto durante aproximadamente 4 minutos, removiendo de forma ocasional.
  3. Pasado este tiempo haz un espacio en la cacerola y vierte una cucharadita de aceite de oliva, el ajo picado y las cebollas picadas. Deja que se cocine durante 3 minutos. Añade el maíz y las judías, el chile en polvo, la pasta de tomate, el jarabe de arroz, la canela y ¼ taza de agua. Reduce el fuego, tapa y deja que se cocine durante 20 minutos.
  4. Añade ahora el puré de tomate y deja que se cocine sin la tapa durante 5 minutos.
  5. Pasado este tiempo el chile estará listo.

Continúa leyendo