Alitas glaseadas con ciruelas

Es pensar en esta receta y se nos hace la boca agua. Descubre cómo hacer unas alitas glaseadas con ciruelas para chuparte los dedos.

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Ingredientes:

  • 12 alitas de pollo
  • 1 cebolla
  • 3 ciruelas rojas
  • 8 ciruelas pasas
  • 130 ml de vino blanco
  • 300 ml de caldo de ave
  • 50 ml de aceite de oliva
  • sal
  • pimienta molida
  • 4 cucharadas de salsa de soja dulce
    cebollino fresco
Tiempo de preparación: 15 minutos
Tiempo de cocción: 90 minutos
Económica
4 comensales
Tipo de receta: Carnes
Light

Elaboración:

  1. Cortar la parte del antebrazo de las alitas con un cuchillo pequeño para evitar romperlas.
  2. Deshuesar parcialmente para que sea vea parte del hueso y quede como un chupa-chup.
  3. Echar sal y pimienta por todos los lados.
  4. Pelar y picar la cebolla.
  5. Juntar las alitas y la cebolla en una fuente y echarle el aceite.
  6. Asarlas en el horno, precalentado a 200ºC durante 45 minutos, dándole una vuela a la mitad del tiempo, hasta que queden doradas.
  7. Pasarlas a una cacerola.
  8. Desglasar la fuente que hemos utilizado con vino.
  9. Agregar el juego obtenido a la cacerola y añadir el caldo de ave y la salsa de soja.
  10. Añadir las ciruelas rojas deshuesadas y troceadas.
  11. Cocer todo junto en la cacerola durante 1 hora a fuego lento.
  12. A mitad de la cocción, añadir las ciruelas pasas partidas por la mitad.
  13. ¡A servir! Para decorar el plato utiliza un poco de cebollino fresco.

Algunos consejos para preparar las alitas glaseadas con ciruelas:

Si bien es verdad que invertirás un buen rato en preparar esta receta de alitas glaseadas con ciruelas, merecerá absolutamente la pena. Aunque tardes en poner el plato en la mesa, la dificultad es mínima y vas a disfrutar mucho con este plato. 

La mejor época para encontrar unas buenas ciruelas es el verano. No te preocupes si a la hora de comprarlas tienen un ligero polvo blanco, es totalmente normal. A la hora de seleccionar una buena ciruela, comprueba su textura, que sea firma, sin magulladuras ni golpes.  

En cuanto a su conservación, recomendamos que se haga en un frigorífico porque tienden a madurar muy rápido. Como todas las frutas y las verduras, lávalas con esmero para quitar restos de tierra o algún producto químico.  

Da igual cómo cocines las alitas de pollo, siempre están deliciosas. Para que se te queden unas buenas alitas crujientes cuando las hagas en el horno, debes tener en cuenta ciertos aspectos.  

La temperatura y el tiempo que las dejes es muy importante. No te despistes porque estas dos cuestiones marcan mucho la diferencia. Apuesta por la calidad de la carne. 

Cuando vayas a comprar la carne, fíjate en cuestiones como el color o la textura. La carne de pollo o de pavo debe ser blanca, con una textura firme, húmeda y sin sangre. Si está envasado, no te la lleves si lleva más de dos días en ese recipiente.  

Esta receta aunque, como te hemos dicho al principio, lleva su tiempo, no tiene ninguna dificultad. El resultado es absolutamente espectacular y muy original ya que  no es habitual encontrar pollo glaseado con fruta. Sin embargo la combinación es perfecta. Como vas a usar soja en el glaseado, no te pases con la cantidad de sal que añades a las alitas ya que esta salsa aporta una buena cantidad de este ingrediente. Cuando la pruebes, ¡repetirás!

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