Croquetas de guisantes y jamón

Puedes utilizar aceite de oliva para freír, pero tiene un sabor más fuerte que el de girasol e interviene en el de las croquetas (que estarán también ricas).

Ingredientes:

  • 1 cebolla
  • 200 g de guisantes frescos o congelados
  • 50 g de harina
  • 50 g de mantequilla
  • 1/2 l de leche
  • 50 g de jamón en tacos
  • 20 g de tocino de jamón en tacos
  • sal

Para el rebozado:

  • 100 g de harina
  • 3 huevos batidos
  • 200 g de pan rallado
  • aceite de girasol
Tiempo de preparación: 15 minutos
Tiempo de cocción: 30 minutos
Económica
4 comensales
Tipo de receta: Legumbres

Elaboración:

  1. Pica la cebolla muy fina y cocínala en una sartén con la mantequilla. Cuando tome color, añádele el tocino y cocínala 2 minutos más. Incorpora los taquitos de jamón y rehoga 2 minutos más.
  2. Echa la harina y remueve hasta que quede bien cocinada. Agrega poco a poco la leche, removiendo con unas varillas, para que no se formen grumos. Ponlo a fuego bajo y cocina durante 30 minutos. Rectifica de sal.
  3. Cuece durante 5 minutos los guisantes en agua con sal. Cuélalos y tritúralos bien. Añádelos a la sartén con la bechamel y reduce hasta que quede una masa pastosa. Deja que se enfríe y rellena una manga pastelera. Prepara los ingredientes del rebozado en tres platos distintos y pasa bolas de relleno frío por harina, huevo batido y pan rallado.
  4. Fríe en abundante aceite de girasol bien caliente y deja que reposen sobre papel absorbente.

Cómo preparar la bechamel perfecta

La salsa bechamel es una de las salsas más empleadas en la cocina. Esta deliciosa receta es la base de las croquetas, aunque se suele usar como salsa para platos de pasta como la lasaña y los canelones o para acompañar algunos platos. Sus ingredientes son muy básicos, ya que se elabora con alimentos que todos solemos tener en casa. No obstante, la verdadera dificultad se encuentra en su proceso de cocción. Lograr esa textura homogénea y perfecta puede ser un auténtico desafío, si tenemos en cuenta los grumos. No obstante, te daremos algunos trucos para que te salga una salsa de chef.

La receta es mucho más fácil de lo que pueda parecer, pero tienes que prestar atención a varios detalles. La textura (fina o espesa) dependerá de qué receta te gustaría preparar, ya que no es igual la que se utiliza para la lasaña que para hacer croquetas. Por otro lado, esta salsa también puedes utilizarla para preparar otras salsas como la Aurora, la Soubise y la Mornay

Para hacer esta deliciosa salsa, debemos comenzar echando mantequilla en una sartén. Cuando se derrita, agregamos la misma cantidad de harina que de mantequilla y removemos hasta que se forme una pasta. Esta masa podemos hacerla más fina o espesa alterando las cantidades y proporciones. Aunque podemos modificarla con la leche y el tiempo de cocción.

A continuación, vamos vertiendo a la mezcla leche sin parar de remover. Este paso es clave, ya que este momento influirá directamente en la textura de nuestra salsa. Un truco es usar varillas en vez de una cuchara y añadir la leche poco a poco. De esta forma, no hay cambios bruscos de temperatura y podemos remover sin problema.

Asimismo, se puede realizar este paso calentando previamente la leche en un cazo. De este modo, vamos agregando cazos de leche a la mezcla conforme se vaya absorbiendo. No obstante, recuerda no parar de remover con movimientos circulares u ochos para evitar que espese y se formen grumos. 

En el momento que hayamos agregado toda la leche, debemos salpimentar nuestra mezcla y añadir nuestras especias favoritas. La nuez moscada es la especia clásica para esta salsa, aunque siempre puedes experimentar y buscar un sabor que te guste. 

¿Te ha gustado la receta? Ahora ya no hay excusa para no preparar una bechamel perfecta.

Continúa leyendo nuestras recetas...