Cinco ideas sorprendentes para sacar el máximo partido a una lata de mejillones

Desde un paté a unas croquetas pueden prepararse para aprovechar este alimento en conserva y sus numerosas propiedades nutritivas.

Lata de mejillones en escabeche
Gtres

Entre las bondades para nuestra salud que proporciona el consumo de mejillones, gracias a sus vitaminas, aminoácidos y minerales, están la mejora de la calidad de nuestra piel y nuestros huesos, el fortalecimiento del sistema inmune e incluso puede ayudar a combatir trastornos mentales como la depresión. Poder adquirirlos no solo al natural, sino en conserva en escabeche nos permite almacenar buenas cantidades en casa para momentos de pereza o necesidad. Una lata de mejillones en la despensa será un gran aliado para mantener una buena dieta en cualquier ocasión. Repasamos seis ideas para sacarle el máximo partido.

Una de las primeras recetas consiste en hacer un sabroso dip. Para ello, trocearemos muy bien los mejillones de la lata y los mezclaremos, aplastándolos y haciendo de ellos una pasta uniforme, con una tarrina de queso crema. Puede parecer una combinación un tanto especial, pero congenian a la perfección los sabores y texturas. De hecho, en las regiones del sur de Francia es muy habitual tomar cacerolas de mejillones al vapor con salsas de queso, que van desde variedades más suaves como el Camembert hasta el potente Roquefort, acompañados de un plato de patatas fritas. Estas propuestas son muy apreciadas y casi tan adictivas como la salsa para mojar que te proponemos.

En el mismo estilo de la salsa, con ingredientes similares, podremos preparar un paté de mejillones. Simplemente juntamos una lata de mejillones en escabeche, otra de atún y un par de quesitos de untar en porciones y lo mezclamos todo bien en una batidora. Después lo extenderemos sobre tostadas crujientes y ya tendremos listo un rico aperitivo de manera sencilla y rápida.

Los mejillones en escabeche pueden acompañar también ensaladas como se hace con el pollo, el queso o los encurtidos. Con hojas verdes (las que prefiramos entre espinacas, lechuga, rúcula u otras), pimiento rojo, cebolla, tomates, pepinillos, zanahoria y pimiento verde conseguimos un ligero, refrescante y nutritivo entrante con el que aprovechamos estas conservas. Otra opción son las recetas de salpicón, donde lo esencial es cortar en pequeños trozos las hortalizas que añadamos y dejar enteros los mejillones para que su sabor sea el protagonista del plato. También podemos hacer este tipo de ensaladas con base de arroz y elaborar una receta más consistente que nos sirva como plato principal.

Para elaborar recetas calientes, usaremos los mejillones bien escurridos para hacerlos en tempura. El escabeche lo reservamos para hacer con él una mayonesa que acompañará a los propios mejillones pasados por la sartén. Para la mayonesa, dado que el escabeche ya lleva aceite y especias, solo tendremos que añadir el huevo. Por último, se nos ocurre atrevernos a hacer croquetas, troceando bien los mejillones escurridos y añadiéndolos a la masa con un poco de cebolla también muy picadita. Un buen truco para conseguir una bechamel cremosa es usar la misma proporción de ingredientes y para que el resultado final sea el mejor, rebozarlas bien en harina y huevo y freírlas en aceite muy caliente. 

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