Cómo tostar semillas de calabaza, el snack más sano

Las pepitas o semillas de esta hortaliza están llenas de nutrientes. Asarlas y disfrutar de ellas es muy fácil. ¡No te las pierdas!

calabaza
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Si pensabas que de la  calabaza sólo se podía aprovechar su jugosa carne o pulpa (de un característico color naranja) tenemos que decirte que estás equivocada. Las semillas de esta hortaliza también son comestibles, y además están llenas de nutrientes como los ácidos grasos omega 3, el magnesio y zinc, tocoferoles y otros antioxidantes.

Por lo general, las semillas de calabaza más comunes son las de variedades como la tipo cacahuete o butternut. Son pequeñas y finas, por lo que se pueden comer sin pelarlas. Eso sí, para disfrutarlas deben tostarse primero al horno. El proceso es realmente sencillo, y con él se obtiene un snack de lo más saludable y sabroso, sobre todo ahora en otoño, cuando esta hortaliza tan versátil y agradecida está de temporada. ¿Quieres aprender a preparar semillas de calabaza asadas? Es muy fácil:

Ingredientes

  • 1 calabaza
  • Aceite de oliva virgen extra
  • Un puñadito de sal
  • Pimienta negra
  • Especias molidas (ajo, cilantro, comino…)

Tostar semillas de calabaza en casa

Para empezar abre una calabaza con un corte longitudinal y extrae, con una cuchara grande, todas las semillas del interior que puedas. Colócalas en un colador y lávalas con agua debajo del grifo, para retirar bien todos los filamentos y restos que puedan tener.

semillas de calabaza tostadas
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Sécalas con cuidado con papel de cocina y después colócalas sobre una bandeja de horno. Puedes recubrirla antes con papel sulfurizado para mancharla menos.

Después añade un chorrito de  aceite de oliva virgen extra y sal a las semillas, y por último, la mezcla de especias que te apetezca. La cúrcuma molida sirve para darles un bonito color dorado, la pimienta negra y el ajo les da mucho sabor, y el comino, el cilantro, el pimentón dulce o el curry también son excelentes opciones. 

Mezcla bien todas las semillas para que ninguna se quede seca y a continuación, mete la bandeja en el horno. Asálas durante unos 10 o 20 minutos a 180ºC, controlando que no se quemen a partir de los 8 minutos. Cuando las semillas empiezan a saltar en la bandeja, estarán listas.

Saca las semillas del horno con cuidado y déjalas enfriar un rato. Puedes guardarlas en un frasco hermético, donde aguantarán bien sin perder sabor ni textura al menos un par de días. Y puedes disfrutarlas como quieras: para picotear, como un snack de lo más saludable y sabroso, o incluso añadiéndolas a postres, a ensaladas o a cremas y sopas. ¡Tú eliges!

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