Hummus de remolacha: el hummus que te queda por probar

Si eres fan del hummus, tienes que probar esta receta que incorpora remolacha. Fácil, rápida y genial para servir como entrante, snack o incluso servir dentro de sándwiches o sobre tostadas. Te contamos cómo hacerlo.

Puede que la remolacha  no sea uno de los vegetales más comunes en nuestros carritos de la compra. Esto se debe a que generalmente se desconocen todas las propiedades y beneficios que esta coloriza hortaliza  proporciona al organismo, y mucho menos las muchas formas de disfrutarlo. Se trata de un alimento muy versátil que puede proporcionar muchas opciones en la cocina. Podemos disfrutar de ella cruda, en ensaladas o platos más elaborados, y lo hagamos como lo hagamos mantendrá las mismas características y propiedades. Después de cocinarse, se puede marinar en vinagre o azúcar y luego convertirse en vino de remolacha. Uno de sus usos más famosos es el de colorante alimentario.

Quizá no suelas utilizarla mucho en la cocina pero, ¿y si te proponemos una receta superfresca y fácil que además es apta para vegetarianos y veganos? ¡Un dos en uno en toda regla! Hablamos del hummus de remolacha. Si ya de por sí el hummus es una elaboración que no falta en ninguna comida de verano y que se ha convertido en uno de los snacks saludables por excelencia, combinarlo con la remolacha supondrá una explosión de color y sabor que sorprenderá a quienes lo prueben. Además, es una manera perfecta de incorporar la remolacha a tu dieta, ya que aporta gran cantidad de fibra y antioxidantes, minerales, vitamina C y disminuye la presión arterial. Apunta, porque se va a convertir en una de tus recetas saludables favorita.

La receta, como podrá imaginar, es muy similar a la de hummus tradicional y carece de complicaciones, por lo que es ideal para principiantes. Puedes servirlo como entrante, como guarnición, para untar crudités de verduras en incluso a la hora de preparar sándwiches vegetales o ensaladas. Además puedes conservarlo en un tupper sin problema, ¡incluso llevártelo a la oficina como picoteo de media mañana!

Ingredientes:

  • 400 gramos de garbanzos cocidos (cocidos en casa o comprado ya así, como desees, puesto que apenas existe diferencia entre unos y otros)
  • 1 cucharada sopera de tahini
  • 1 diente de ajo
  • Zumo de un limón
  • 1/2 cucharadita de sal
  • 2 cucharaditas de comino
  • 1 remolacha de unos 180 gramos (ya cocida)
  • Semillas de sésamo 

Elaboración:

  1. Si hemos comprado garbanzos ya cocidos, los lavamos bien bajo un chorro de agua fría hasta que deje de salir espuma y escurrimos bien (este paso es recomendable siempre que vayamos a trabajar con garbanzos de bote cocidos).
  2. Los colocamos en un recipiente alto y los batimos (con la batidora o robot de cocina) junto con el zumo de medio limón, el tahín, el ajo, la sal, el comino y la remolacha.
  3. No pararemos hasta obtener una mezcla uniforme, homogénea. Si quieres un hummus más ligero puedes añadir un poco de agua a la mezcla, aunque el hummus suele servirse tirando a denso y consistente (¡pero que no parezca una masa dura!). La clave es encontrar un término medio.
  4. Colocamos la mezcla en un cuenco apropiado y rematamos con las semillas de sésamo. Podemos añadir un chorrito de aceite oliva virgen para finalizar. Ahora, pruébalo y enamórate perdidamente de él.

 

 

leonor nieto garcia

Leonor Nieto García

¿El mejor plan? Salir de cañitas y pinchos. Periodista y Community Manager amante del buen comer, de compartir plato y experiencias y brindar con alegría por las cosas buenas.

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