5 ideas de patés caseros (y no, ninguna es hummus)

Nadie duda de lo rico que está el paté a base de garbanzos, pero hay mucha vida más allá del hummus.

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¿Estás cansado del hummus? Mira que está bueno el paté de garbanzos especiado, pero hay que reconocer que igual hemos abusado de él como alternativa a los patés de toda la vida de nuestra cultura gastronómica, los de origen animal, sobre todo de ave.

Ya decimos que no tenemos nada en contra de él. Es más, está buenísimo y es superversátil. De hecho, reconocemos que es uno de los mejores vicios saludables que existen porque evita que piquemos lo que no debemos entre horas, ayuda a mejorar la calidad nutricional de los desayunos, y encima es uno de los aperitivos más apetecibles tanto en comidas como en cenas. 

Sin embargo, tiene delito que nos cueste tanto variar con la infinidad de combinaciones vegetales que se pueden cocinar en casa para no recurrir siempre al mismo paté. Está claro que somos animales de costumbres, y no hay nada de malo en ello… salvo que lo seamos en exceso, algo que con el hummus, nos pasa.

Tanto es así que somos conscientes de que va a ser difícil que te convenzamos para probar patés vegetales distintos si estás enganchado al de garbanzos, pero aún así lo vamos a intentar. Y lo vamos a hacer no con una o dos alternativas, sino con cinco recetas distintas, todas ellas testadas en primera persona, por lo que te garantizamos que están al menos tan ricas como un buen hummus casero.

Baba ganush

Empezamos por la alternativa más conocida, aunque a años luz del hummus. Esta receta también conocida como mutabal o simplemente paté de berenjenas, está exquisita, y se ha dado a conocer en España gracias al boom de los restaurantes vegetarianos por un lado, y al auge de la comida de origen árabe por otro -es propia de países como Líbano o Jordania-. 

Lo importante es no pasar el paté completamente, sino dejar grumos, y tratar a las dos berenjenascon delicadeza, desmenuzándola con las manos una vez asada en el horno durante una hora a 180 grados. El ingrediente principal se mezcla, poco a poco, con un ajo picado, tahini, zumo de limón, comino, sal, aceite de sésamo, y un poco de aceite de oliva -o todo de oliva en su defecto-.

Paté de tomate seco y verduras asadas

Exclusivamente con tomate seco como ingrediente principal ya se puede hacer un paté exquisito, pero te animamos a que pruebes una versión un poco más complicada (lo justo) que incluye otras verduras asadas como cebollas y zanahoria. Añade aceite de oliva virgen extra, sal, tomillo y, si lo deseas, otras hierbas al gusto -la albahaca le va muy bien-, y tritura hasta que quede una pasta que puedes tomar como puré o como acompañamiento de un plato de pasta, por ejemplo. Si no te gusta el tomate seco, hornea también tomate freso y sustituye uno por otro.

Paté de remolacha y alubias blancas

Este paté vegetal se lo fichamos recientemente a Marta Valero, nutricionista y cocinera, de su perfil de Instagram, y después de copiarlo tal cual te animamos a que lo pruebes. El hummus de remolacha se puede hacer con garbanzos, pero esta versión con alubias blancas es muy original y está riquísima. Y como no lleva garbanzos, cumple con nuestro objetivo en esta pieza.

Paté de aceitunas y almendras

Tan solo necesitas dos tercios de aceitunas (de las buenas, por favor), un buen puñado de almendras (casi un tercio de la proporción total), un chorrito de zumo de limón para que se conserve mejor y un buen chorro de aceite de oliva virgen extra. Y con esos ingredientes triturados tendrás un paté grumoso exquisito, con sabores muy reconocibles además. Es recomendable no pasarlo del todo, sino dejar trocitos pequeños de almendras y aceitunas machacadas.

Paté de zanahoria y curry

Para los amantes de los sabores exóticos y especiados, esta receta es ideal. Apenas lleva tres ingredientes más a los dos principales, entre ellos avellanas y zumo de limón, por lo que es un paté vegetal fácil de hacer y con un resultado final que te sorprenderá. Hornea las zanahorias con curry, sal, pimienta y un chorro de aceite de oliva. Cuando se enfríen, tritúralas con avellanas o cualquier otro fruto seco.

Rubén García

Rubén García

Durante años me dediqué a la comunicación deportiva, pero me di cuenta a tiempo de que en mi otra gran pasión, la gastronomía, no era tan alto el riesgo de sufrir esguinces de tobillo. Ser "entrenador personal" del paladar es mucho más placentero. Yo me lo guiso, yo me lo como, y de paso lo comparto, porque las comidas inolvidables son las que se disfrutan en buena compañía.

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