Sándwich de queso y huevo: un snack fácil (y delicioso) que te conquistará

Este delicioso snack se prepara en menos de 10 minutos. Su sabor intenso hará que sea tu nuevo sándwich favorito.

Hay veces que menos es más: puede que estés metida en la cocina durante un par de horas para preparar un plato elaborado y difícil y que el resultado no sea el que esperabas, y que otras veces, una sencilla receta preparada en menos de 10 minutos sea todo un manjar.

Es lo que ocurre, por ejemplo, con este sándwich de huevo y queso que te proponemos hacer ahora. Este snack cargado de sabor se prepara en un santiamén con dos ingredientes de lo más comunes, que combinados resultan en uno de los mejores sandwiches que hemos probado nunca. Puedes tomarlo para almorzar si tienes poco tiempo, como merienda si has comido poco a lo largo del día o incluso como cena, si te apetece darte un capricho lleno de sabor. Sea como sea, no te pierdas los pasos que debes de seguir para darle forma. ¡Toma nota!

Ingredientes:

  • Un panecillo inglés o dos rebanadas de pan de tu elección: de molde, normal, de centeno...
  • 2 cucharaditas de mantequilla o aceite para engrasar
  • 1 huevo grande
  • Una pizca de sal
  • Una pizca de pimienta
  • 1 rebanada de queso o una pequeña pizca de queso rallado de bolsa.
  • Puedes añadir cebolletas, bacon desmenuzado o cualquier otro ingrediente que te apetezca al huevo.

Paso a paso

Para empezar tuesta las dos mitades del pan para que se dore y esté más crujiente, bien en la sartén o en la tostadora. Después calienta una sartén mediana, preferiblemente antiadherente, a fuego medio alto. Bate un huevo con una cucharadita de agua, una pizca de sal y otra de pimienta negra hasta que se mezclen bien todos los ingredientes.

Derrite un trocito de mantequilla en la sartén o échale un chorrito de aceite. Cuando se caliente, vierte el huevo batido y enróllalo como si fuera un crep o una tortilla francesa. Coloca en medio la loncha del queso para que se derrita (y cualquier otro relleno que quieras). Después de un minuto, el huevo se habrá cuajado por completo.

Doble las partes del huevo hasta que formes una especie de sobre, para que el queso quede resguardado en el interior de la tortilla. Inmediatamente después, coloca la tortilla sobre uno de los panecillos del sandwich. Cúbrela con la otra mitad… ¡y a disfrutar de este manjar! Te avisamos de que en cuanto le pegues un bocado, el queso se derretirá, caliente, en tu boca. Simplemente, te encantará.

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