Tortilla de patata vegana: te enseñamos a hacerla

¿Una tortilla de patata sin huevo? Sí, amiga. Te decimos cómo crear la versión vegana del plato más típico de nuestra gastronomía.

No existe plato más representativo de la gastronomía española que este (y que despierte tantos debates: ¿con cebolla o sin ella?, ¿cuajada o poco hecha?). Hablamos de la tortilla de patata, un manjar que se adapta a cualquier momentos del día, desde el desayuno o almuerzo hasta la cena. Existen versiones más gourmet (con trufa, cecina, cebolla caramelizada) y otras más ‘cotidianas’, en formato bocadillo… La tortilla no falla y es difícil encontrar a alguien a quien no le guste.

No obstante, como es un plato que tradicionalmente se compone de huevo, los veganos no pueden disfrutar de su versión original. Pero no por eso han de quedarse sin catar esta delicia. En esta receta te proponemos sustituir los huevos por harina de garbanzo, un producto obtenido al machacar diferentes variedades de garbanzo. Es un elemento culinario muy utilizado en las gastronomías propias del subcontinente indio, como India, Birmania o Nepal. Es un habitual en las dietas de los celíacos, ya que suele ser sustituto de la harina de trigo y en el caso de los veganos, sustituye al huevo cuando se mezcla con agua. También es ideal para los intolerantes al huevo.

Este ingrediente es fácil de encontrar y sus propiedades lo convierten en una opción ideal: es una importante fuente de fibra, así como de proteínas de origen vegetal, aporta hidratos de carbono de liberación lenta, es rica en magnesio y potasio, en ácido fólico y vitaminas del grupo B. En resumen: una opción perfecto para aquellas personas que no quieran o no puedan consumir huevos. Además, esta receta apenas lleva aceite, por lo que es una especie de versión (un poco más) healthy y vegana de la tortilla de patata de toda la vida.

Ingredientes:

  • Aceite de oliva virgen extra
  • 800 gramos de patatas
  • 1/2 cebolla
  • 16 cucharadas de harina de garbanzo
  • 250 mililitros de agua (vamos a preparar una versión de tortilla más light)
  • Sal al gusto

Elaboración:

  1. Pelar las patatas, y después de lavarlas, cortamos en láminas finas. También cortamos la cebolla en trozos pequeños.
  2. Colocar dos cucharadas de aceite en una sartén y poner al fuego. Cuando esté caliente, añadir las patatas y la cebolla troceada. Salar al gusto.
  3. Añadir 250 ml de agua y poner el fuego a máxima potencia. Cuando esté hirviendo, baja el fuego a temperatura media y coloca una tapa. Remover de vez en cuando para que no se peguen y todas se hagan por igual.
  4. Esperar hasta que las patatas estén bien hechas (normalmente en 20-25 minutos estarán listas). El agua, probablemente, se habrá consumido pasado este tiempo.
  5. En un cuenco, agregar 16 cucharadas de harina de garbanzos y el agua, y mezclar hasta que el resultado sea homogéneo. Añadir una pizca de sal, las patatas y la cebolla ya cocinadas. Mezclar todo bien.
  6. Echar en una sartén dos cucharadas de aceite y cuando ya esté a suficiente temperatura, añadir la mezcla y dejar que se cocine a fuego medio. Le vamos dando la vuelta cada 5 minutos, hasta que esté lo suficientemente hecha.
  7. Retiramos del fuego y servimos. Está buenísima y además, te durará varios días en la nevera sin ningún problema.
leonor nieto garcia

Leonor Nieto García

¿El mejor plan? Salir de cañitas y pinchos. Periodista y Community Manager amante del buen comer, de compartir plato y experiencias y brindar con alegría por las cosas buenas.

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