Trucos para preparar el mejor hummus casero

Pensar que todos los garbanzos son iguales es uno de los fallos más habituales.

Hummus casero
Hummus casero.

El hummus es una crema de garbanzos nutritiva, suave y deliciosa. Se ha colado en la mayoría de los hogares ya que es un alimento saludable que puede consumirse casi con cualquier ingrediente: desde nachos o aceitunas hasta pan de pita o verduras crudas. Además, es una crema idónea para entrantes, picoteos, meriendas. ¡Es imposible no adorar el hummus!

Sin embargo, aunque se trata de una receta aparentemente sencilla, solemos cometer muchos errores a la hora de elaborarlo. Si quieres descubrir los trucos para preparar el mejor hummus casero, no te pierdas este artículo.

Ingredientes de calidad

Para elaborar un buen hummus casero (o cualquier otra receta) es fundamental elegir ingredientes de calidad. Estos marcan la diferencia entre un buen plato y un plato excepcional. Por eso, a la hora de comprar los garbanzos y las hierbas aromáticas deberías optar por productos ecológicos o con garantía de calidad. 

Elegir los garbanzos adecuados

Hummus casero
Hummus casero.

Uno de los errores más habituales es pensar que podemos utilizar cualquier garbanzo para preparar hummus casero. Por supuesto, si tienes mucho antojo y no puedes salir a comprar, los garbanzos que tienes en casa pueden sacarte de un apuro.

No obstante, si lo que pretendes es elaborar un hummus tradicional tendrás que elegir los mejores garbanzos. Una buena opción son las legumbres que venden en los puestos de los mercados tradicionales, ya que suelen ser frescos y elaborados en el mismo día. Además, a diferencia de las legumbres que venden en los supermercados no llevan conservantes, colorantes ni aditivos artificiales.

Por otro lado, cuando hayas cocido los garbanzos tendrás que quitarles la piel, ya que de esta forma conseguirás una textura más homogénea.

Emplear tahini en la receta

El tahini es un ingrediente imprescindible en el hummus, por lo que no deberías olvidarlo. Puedes conseguir esta salsa en la mayoría de los herbolarios, herboristerías o supermercados. Además, en muchos establecimientos puedes conseguir tahini ecológico o de alta calidad.

También puedes elaborar la salsa tú mismo con semillas de sésamo crudas y aceite de oliva, sésamo o girasol. Las dos opciones son igual de válidas aunque, como siempre decimos, lo casero siempre es más saludable.

Condimentar la crema

Puede que no te guste demasiado el sabor de algunas hierbas aromáticas. Sin embargo, si quieres cocinar un hummus perfecto debes condimentarlo. Elige las especias que más te gusten o añade menos cantidad si no quieres obtener un sabor muy fuerte. Puedes añadirle un poco de perejil, ajo picado, zumo de limón, comino molido, pimentón dulce o cilantro. ¡En la variedad está el gusto!

Mantener un orden en la receta

El orden a la hora de cocinar el hummus también es importante. Primero tendrás que añadir los garbanzos, después el ajo picado, las especias y por último el zumo de limón. Tendrás que batir los ingredientes hasta que la pasta adquiera una textura cremosa. Asimismo, como habrás quitado previamente la piel de los garbanzos te resultará mucho más sencillo conseguir una mezcla uniforme y densa.

También deberás tener en cuenta la textura del hummus. Si la crema te queda demasiado líquida puedes arreglarla añadiéndole una cucharada de garbanzos y otra de tahini. Si por el contrario el hummus está pastoso, puedes batir la mezcla con un poco de agua hasta que la crema quede en su punto.

¡Ya tienes un hummus casero perfecto!

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