Alitas con crujiente de nacho

Si te gustan las alitas de pollo, no te puedes perder esta receta de alitas con crujiente de nacho que nos propone Gonzalo D´Ambrosio. ¡Te encantarán!

Tiempo de preparación: 15 minutos
Tiempo de cocción: 30 minutos
Económica
1 comensales
Tipo de receta: Carnes

Ingredientes:

  • Alitas de pollo partidas por la mitad
  • 400 ml de leche
  • 1 cucharada de ajo seco
  • 1 cucharada de sal
  • 1 cucharada de perejil seco
  • 1 cucharada de pimentón dulce
  • 1 cucharada de pimentón picante
  • 1 cucharada de tomillo seco
  • Harina
  • 1 Huevo
  • 1 bolsa de totopos
  • Aceite de oliva (para freír).

Elaboración:

  1. Mezcla la harina con pimentón dulce, el ajo y el perejil seco, el tomillo, el pimentón picante y la sal. Remueve bien la mezcla para que quede homogéneo.
  2. Coloca las alitas sobre una tabla y córtalas por la mitad.
  3. Una vez que tengas todas ellas troceadas, colócalas en una bandeja un poco alta.
  4. Añade leche en la bandeja hasta que las cubra bien para que maceren.
  5. Mételas en la nevera durante 20 minutos.
  6. Tritura con la mano una bolsa de nachos para que quede en trozos pequeños, de un tamaño adecuado para poder rebozar.
  7. En una sartén amplia, añade abundante aceite de oliva para freír a temperatura máxima.
  8. Bate el huevo.
  9. Pasa las alitas mojadas en leche por la harina, de la harina al huevo y del huevo a los nachos triturados para que se peguen bien.
  10. El último paso es que las pases por la sartén hasta que estén doradas.

- Receta proporcionada por: Canal Cocina.

Así hace Gonzalo las alitas:

Cómo conseguir unas alitas crujientes perfectas:

Esta receta con alitas es una forma distinta de preparar este clásico del picoteo norteamericano. Gonzalo nos sorprende añadiendo el nacho triturado, lo que le aporta sabor y textura al plato.

Es muy importante que utilices el cuchillo más afilado que tengas en tu cocina para cortar las alitas y hacer cortes limpios. Cuando estés troceando las alitas por la mitad, deshazte de la parte más pequeña de la alita. Puedes usarla para preparar tus caldos llenos de sabor con sustancia a pollo. Una buena idea es utilizar pollo de corral para conseguir mayor potencia y sustancia en tus platos.

Aunque esta receta indica que cocines las alitas hasta que estén doradas, asegúrate con la primera alita que está bien cocinada por dentro. Una mala cocción puede hacer que contraigas enfermedades intestinales como la salmonela.

La leche consigue que la textura de tus alitas sea muy jugosa por dentro y crujiente por fuera. Si eres intolerante a la lactosa puedes recurrir a leche sin lactosa o suprimir este paso si lo deseas.

Si no te gustan algunas de las especias que Gonzalo añade a la receta original, puedes sustituirlas por otras que se adapten más a tus gustos. También puedes potenciar el picor del pimentón picante contando con salsa para mojar la alita o con cebolla en polvo.

En esta receta el principal secreto es controlar el arte de la fritura. Es fundamental freírlas en abundante aceite, que debe estar caliente pero no humear y hacerlas hasta que se doren por fuera y, como te hemos indicado antes, queden bien fritas por dentro.

Un truco para tengan menos aceite es dejarlas reposar, una vez fritas, en un plato con un papel absorbente debajo, así en el papel quedará el exceso de aceite y las alitas estarán más ligeras.

Te lo aseguramos: este aperitivo te va a fascinar. ¡Se va a convertir en un clásico de tus picoteos! 

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