Cómo hacer caramelo salado fácilmente

Si te gusta el caramelo, que generalmente se caracteriza por ser dulce y con sabor ligeramente tostado, la versión salada es aún más sorprendente, sobre todo cuando se utiliza para acompañar postres y dulces azucarados. Te explicamos cómo hacerlo fácilmente.

Cómo hacer caramelo salado fácilmente
Foto: Istock

Me encanta la combinación de sabores dulce y salado. Y en la actualidad existen infinidad de recetas en las que se recomienda añadir un poco de sal marina antes o después de hornear, ya que ayuda a realzar los otros sabores que podemos encontrar en un postre. 

Por ejemplo, cuando espolvoreamos un poco de sal sobre las tradicionales galletas con chispas de chocolate eliminamos parte de la dulzura de la masa, aunque conseguimos intensificar el sabor a mantequilla y el azúcar. Y ocurriría algo similar con el brownie o con los pasteles de chocolate: realzamos el sabor del chocolate.

Cremosa, deliciosamente pegajosa y dulce, el caramelo salado es una opción increíblemente sorprendente cuando lo utilizamos para acompañar diferentes recetas y elaboraciones sobre todo dulces.

Aunque depende de cada receta, en la mayoría de las ocasiones nos encontramos ante una receta en la que solo se utilizan cinco ingredientes: azúcar, mantequilla con sal, nata espesa y sal. Incluso es posible añadir un ingrediente más, como es el caso del extracto de vainilla, para proporcionarle un aroma aún más delicioso.

De hecho, se convierte en una opción muy interesante cuando crees que la salsa de caramelo tradicional es muy dulce, de manera que añadir sal durante el proceso de elaboración no solo reducimos su dulzor, sino que, además, generamos un contraste único realmente delicioso.

Receta de caramelo salado

Receta de caramelo salado
Foto: Istock

Ingredientes:

  • 200 g de azúcar moreno
  • 90 g de mantequilla con sal (a temperatura ambiente)
  • 120 ml de crema espesa (a temperatura ambiente)
  • 1 cucharadita de sal
  • 1 cucharadita de extracto de vainilla

Elaboración:

Comenzamos calentando el azúcar moreno en una cacerola mediana resistente a fuego medio, removiendo constantemente con la ayuda de una cuchara de madera o con una espátula de goma resistente al calor. Es normal que el azúcar empiece a formar grumos, pero poco a poco se derretirá hasta convertirse en un líquido espeso de tonalidad marrón oscura a medida que continuamos revolviendo. Eso sí, debemos tener especial cuidado para no acabar quemándolo.

Una vez que el azúcar moreno se haya derretido completamente, añadimos la mantequilla hasta que se haya derretido. La combinamos con el azúcar. Es necesario tener cuidado en este paso, ya que al agregar la mantequilla el caramelo comenzará a burbujear. En caso de que la mantequilla se separe del azúcar, o el azúcar se apelmace, lo aconsejable es retirar la cacerola del fuego y batirlo vigorosamente hasta conseguir que ambos ingredientes se combinen de nuevo.

Después de que la mantequilla se haya derretido y combinado adecuadamente con el azúcar moreno caramelizado, cocinamos durante 1 minuto más sin remover.

Ahora añadimos muy lentamente la crema espesa. Dado que se encuentra más fría que el caramelo empezará a burbujear, por lo que es necesario tener cuidado para no quemarnos. Una vez la hayamos agregado toda la crema espesa, dejamos de remover y dejamos que hierva durante 1 minuto.

Seguidamente retiramos del fuego y añadimos la sal y el extracto de vainilla. Dejamos que se enfríe un poco antes de usar. Así, a medida que se va enfriando, también se va espesando.

La cubrimos bien y podemos reservarlo en la nevera durante 1 mes. En la nevera lo más común es que el caramelo acabe solidificándose. En caso de querer usarlo y se encuentre en este estado, bastará con volverlo a calentar en el microondas o en la cacerola nuevamente hasta que vuelva a obtener la consistencia deseada.

Cómo usar el caramelo salado

El caramelo salado es excelente como salsa, relleno o cobertura. Además, para reforzar su sabor, es aconsejable añadir un poco de sal marina en escamas por encima cuando lo vayamos a servir.

Se lleva a la perfección, por ejemplo, con elaboraciones al horno de chocolate negro, ya que el caramelo salado es capaz de realzar la intensidad y el sabor del chocolate. 

Pero también se lleva muy bien con otras preparaciones dulces, como tortitas y crepés, especialmente cuando la masa es azucarada.

Christian Pérez

Christian Pérez

Editor de Gaia Media Magazines y creador de revistas como Natursan, Vegveggies o Saludablementebien. Creador de contenidos especializado en nutrición, lifestyle y salud. Y lo más importante: Papá de 2 niñas

Continúa leyendo