Vídeo de la semana

Galletas de mantequilla: aprende cómo hacerlas en casa

Sí, sí, hablamos de las típicas galletas de mantequilla, perfectas para acompañar el café o el té. Son muy fáciles de hacer y necesitarás solo 4 ingredientes.

¿Quién no ha visto esas cajitas de metal de rollito vintage en las que, una vez vacías, se meten diferentes utensilios de costura o cualquier otra cosa? Esas cajitas que escondían en su interior pastas de formas variadas, pero todas de mantequilla. De esas que están tan buenas que es empezar y no parar. También son conocidas como ‘galletas danesas’ y aunque la receta original solo lleva harina, azúcar y mantequilla existen otras variantes con chocolate o con vainilla (como las que te proponemos en esta receta, que estamos seguras de que te va a encantar). 

La primera receta escrita que se asemeja a este producto data del siglo XII y es de origen británico. Hace siglos (y a diferencia de las galletas que conocemos ahora), estos pequeños dulces llevaban mucho menos azúcar que el que contienen ahora. También eran más compactas porque se cocían no una, sino dos veces. Los ingredientes también variaron, llegando a existir incluso galletas a las que añadían jugo de carne y huevo. A lo largo de la historia han ido cambiando de aspecto y componentes hasta llegar a la versión actual y que tanto nos gusta. 

Pues resulta, amantes del dulce, que es una de las recetas de galletas más fáciles de hacer (sí, sí, como lo oyes). Además de ser perfectas para acompañar el café, y son tan sencillas de preparar que hasta los más pequeños podrán hacerlas. ¿Lo mejor? Que puedes congelar la masa y conservarla así para que cuando quieras hacer galletas sea coser y cantar (o mejor dicho, amasar y cantar). Te contamos cómo hacerlas paso a paso para que el resultado sea genial. ¡Apunta!

Ingredientes:

  • 200 gramos mantequilla (a temperatura ambiente, para que sea más fácil de manipular)
  • 120 gramos azúcar
  • 270 gramos de harina de trigo
  • 1 cucharadita esencia de vainilla

Elaboración:

  1. Mezclar la mantequilla y el azúcar en un cuenco apropiado. Que la mantequilla esté a temperatura ambiente facilitará mucho la tarea. La clave está en mezclar muy bien.
  2. Una vez hecha la mezcla, agregar la cucharadita de esencia de vainilla (para darle un toquecito especial).
  3. Tamizar la harina utilizando un colador y añadir al cuenco con el resto de ingredientes. Remover bien para obtener un mezcla homogénea y sin grumos.
  4. Para darles forma, será mejor dejar que la masa enfríe un poco porque si no serán difíciles de manipular. Si queréis que la tarea sea más sencilla y rápida, podéis colocar en un papel film parte de la masa y envolverla formando una especie de rollito donde quede contenida la masa. Bastará con tenerla 1 hora en el frigorífico.
  5. Pasado este tiempo, sacar y cortar el rollito en rodajas de aproximadamente 1 centímetro de grosor.
  6. Colocar en una bandeja de horno y cocinar durante 12 minutos a 180º. La señal perfecta para sacarlas será el tono dorado que adquieran los bordes. Y aunque os parezca que están blanditas, no las dejéis más tiempo en el horno, ya que una vez reposan y se enfrían, se endurecen. 
leonor nieto garcia

Leonor Nieto García

¿El mejor plan? Salir de cañitas y pinchos. Periodista y Community Manager amante del buen comer, de compartir plato y experiencias y brindar con alegría por las cosas buenas.

Continúa leyendo