Los secretos para hacer el brownie perfecto: trucos y consejos únicos

Elaborar un brownie de chocolate es sencillo, pero que el resultado sea simplemente perfecto puede no serlo tanto. El tiempo de cocción es fundamental, y también los ingredientes que usemos.

Hacer un brownie de chocolate es ciertamente sencillo y fácil: solo se necesitan unos pocos ingredientes y seguir paso a paso las instrucciones de la receta para poder prepararlo. Pero existen muchísimas diferencias a la hora de comer un brownie denso, desmenuzable y terroso, a uno suave y ligeramente esponjoso, con el tiempo óptimo de cocción y con los ingredientes en su justa medida. 

De hecho, tal y como opinan muchos expertos, uno de los principales problemas a la hora de preparar un brownie es el tiempo de cocción, dado que es tremendamente fácil pasarse del tiempo adecuado, por lo que en solo unos pocos minutos podemos acabar por estropearlo. Y aunque igualmente puede consumirse sin problemas, el resultado en boca evidentemente no será el mismo.

Si alguna vez has probado un brownie, es bastante probable que ya sepas que se convierte en una maravillosa delicia para el paladar. Y si en algún que otro momento también los has preparado, es probable que ya sepas que basta con hornearlo en exceso para perder esa “empalagosidad” que los acaba  convirtiendo en un verdadero éxito.

Utiliza solo ingredientes de calidad

Cuando elaboramos un postre en casa, o cualquier otra receta, es evidente que no es muy recomendable utilizar cualquier ingrediente que encontremos en la cocina (o incluso en el supermercado), aún cuando sea el ingrediente que se expone en la citada receta.

Y en el caso que nos ocupa, la calidad de los ingredientes es simplemente fundamental. La diferencia entre un brownie tan delicioso como increíble, y uno ciertamente mediocre, lo encontramos en gran medida en los ingredientes que hemos elegido para su elaboración.

Es aconsejable usar un chocolate negro de calidad (recuerda que cuanto mayor sea su contenido en cacao conseguiremos que su sabor sea mucho más intenso), cacao en polvo de buena calidad y mantequilla. Aunque es posible sustituirla por la margarina, en esta ocasión no es muy útil, ya que solo la mantequilla ayudará a obtener -y conseguir- un resultado mucho más rico.

En el caso de los huevos también ocurre lo mismo. Si bien es cierto que partimos de la base de que un alimento ecológico no es necesariamente más saludable, sí tiende a ser de mejor calidad, de forma que sus propiedades organolépticas (sabor, textura…) suelen ser mayores. Por tanto, es ideal optar por huevos ecológicos.

Escoge la receta correcta

Como ocurre con muchos otros postres, todo depende también de los gustos personales de cada cual. Por ejemplo, hay quien disfruta con un bizcocho ligero y esponjoso, y quien lo prefiere con una mayor densidad. En el mundo de los brownies ocurre por igual: algunas personas aman los brownies ligeros, y a otras les apasionan los brownies densos.

Por tanto, la clave está en escoger siempre la receta que más se adecúe a tus gustos. ¿Prefieres un brownie ligero? En este caso lo mejor es optar por aquella receta en la que se utilice cacao en polvo, en lugar de chocolate derretido. Además, también es importante que la proporción de harina sea mayor.

Sin embargo, si te encantan los brownies densos, con una consistencia un tanto más pegajosa, solo debes usar recetas donde la proporción de chocolate derretido, huevos y mantequilla sea más alta en comparación con el resto de ingredientes.

Programa siempre el tiempo correcto

La diferencia entre conseguir un brownie perfecto (o casi perfecto), y uno con un resultado un tanto peor está en unos pocos minutos. Concretamente, los minutos que pasa de más en el horno.

Y es que los brownies son “criaturas” verdaderamente sensibles. Tanto, que es imprescindible seguir al pie de la letra el tiempo de cocción especificado en la receta, y verificar su estado 5 minutos antes de que suene el temporizador del horno.

Pero si el tiempo de cocción ha podido ser excesivo, o incluso te despistaste y los dejaste un poco más de tiempo en el interior del horno, no te preocupes. Todo tiene solución. Una opción excelente es untar la parte superior con un poco de chocolate derretido o ganaché antes de cortarlo. O desmenuzarlos y servirlos acompañados de un exquisito helado de vainilla.

Ten paciencia

Un brownie adherido al molde donde los hemos cocinado puede terminar por desmoronar la receta, independientemente de que hayamos conseguido que el resultado sea el esperado. Por tanto, es aconsejable tomarnos un tiempo para forrar el molde con un poco de papel para hornear, y que el molde sea antiadherente. De esta forma conseguiremos que los brownies, después de haberlos cortado, se levanten con mucha más facilidad.

Por otro lado, cortar los brownies demasiado pronto después del horneado puede hacer que la mitad del brownie se quede pegada al fondo del molde. Es mejor dejarlos enfriar completamente en el molde, y luego, sin cortarlos aún, dejarlos enfriar en la nevera durante una hora más. Una vez haya pasado este tiempo, podrás cortarlos en cuadrados perfectamente.

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