Por qué se te agrietan los bizcochos y cómo puedes evitarlo

Te contamos por qué te pasa este error común cuando horneamos en casa sin tener mucha experiencia ni conocer bien el horno.

Cuando preparamos bollos en casa, una tradición heredada de nuestras abuelas que ha crecido mucho en los últimos dos años, desde la cuarentena, uno de los “problemas” más habituales hasta que aprendemos con la experiencia a pulir nuestras recetas y controlar nuestro horno son las grietas en el bizcocho.

Afortunadamente, como te vamos a explicar a continuación, este es un error que está muy bien diagnosticado y, por lo tanto, tiene fácil solución para los próximos horneados de tus bollos caseros.
 
La principal razón por la que un bizcocho se agrieta es porque sube demasiado rápido. Lo que ocasiona esto es que cuaje muy pronto por fuera, cuando todavía está crudo su interior. Al crecer antes de tiempo, lo que ocurre es que revienta en su parte superior, tal y como hacen a veces las magdalenas con copete. 

Dos cosas al respecto de este tipo de grietas en tus bizcochos caseros. No tienen por que ser un problema grave en la receta, ya que puede quedar con aspecto rústico o incluso las puedes disimular con alguna cobertura. Y, en caso de que no te gusten, tienen fácil solución para la próxima vez. Es cuestión de bajar la temperatura de tu horno de 5 a 10 grados e ir probando hasta dar con la temperatura adecuada. Ya sabes que las recetas dan temperaturas aproximadas pero que cada horno es un mundo, por lo que es importante ser flexible y ajustar la temperatura a las condiciones y el rendimiento de tu electrodoméstico.

Un poquito más difícil de detectar el problema es si no radica en la temperatura del horno sino en la cantidad de levadura u otro agente que hayas puesto. En este caso, la recomendación es que repitas una vez más la receta con las cantidades exactas y compruebes si de nuevo sube rápido el bollo o por el contrario fue un despiste al pesar las cantidades en la ocasión anterior que lo cocinaste.  

Otro tipo de grietas

Hay otro tipo de grietas en los bizcochos caseros que se dan cuando le falta poco tiempo de cocción. A veces lo sacamos porque vemos que está tostado por fuera pero al abrirlo está crudo por dentro. Es imprescindible ajustar bien la temperatura del horno e introducir un palillo o similar en el centro del bizcocho para comprobar que por dentro no está crudo. Si está muy agrietado y crudo por dentro, se verá fácilmente a simple vista que necesitan más cocción, sin necesidad de meter el palillo. 

Por otro lado, existe el riesgo de que el bizcocho se agriete al desmoldarlo. Esto puede pasar porque haya salido muy seco y se rompa al manipularlo, casi con rozarlo. La solución es rectificar y equilibrar la receta y no pasarse con el tiempo de cocción. O bien puede pasar porque se pegue al molde. 

Esto último tiene muy fácil solución también: no te olvides de engrasar las paredes y el fondo del molde en el que horneas tu bizcocho, un error mucho más común de lo que parece cuando no tenemos mucha experiencia haciendo bollos caseros.

Rubén García

Rubén García

Durante años me dediqué a la comunicación deportiva, pero me di cuenta a tiempo de que en mi otra gran pasión, la gastronomía, no era tan alto el riesgo de sufrir esguinces de tobillo. Ser "entrenador personal" del paladar es mucho más placentero. Yo me lo guiso, yo me lo como, y de paso lo comparto, porque las comidas inolvidables son las que se disfrutan en buena compañía.

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