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Pudin de vainilla para rematar tus comidas de la mejor forma

Este delicioso postre tiene un sabor de lo más suave que conquistará tanto a niños como mayores. ¡Aprende a prepararlo!

pudin de vainilla
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A estas alturas quizás ya sepas que los  pudins son unos de nuestros postres favoritos. A medio camino entre un bizcocho o una tarta y un flan, tienen la textura esponjosa perfecta y un sabor suave y dulce, que suele gustar a cualquier paladar. 

Te hemos contado cómo se prepara un delicioso pudin de chocolate, cómo se hace un pudin de calabaza (perfecto para estas fechas cercanas a Halloween, por cierto)... y ahora te proponemos otra receta riquísima: un sencillo pudin de vainilla que te sorprenderá, mucho más cremoso que los de otros ingredientes y que puedes servir incluso en tazas, tanto frío como caliente. Los ingredientes que se necesitan para prepararlo son mínimos, y el resultado final, espectacular. ¿Te apetece probarlo? ¡Toma nota de su elaboración! Gustará a niños y mayores por igual.

Ingredientes:

  • 2 tazas y media de leche
  • Un tercio de taza de azúcar
  • Una cucharadita de sal
  • Una cucharadita de esencia de vainilla
  • 2 yemas de huevo
  • 3 cucharadas de maicena (o fécula de maíz)
  • Vainilla en vaina

Para empezar coloca una cacerola grande al fuego y añade a ella las dos tazas de leche entera, las semillas que saques de la vaina de vainilla y la esencia de vainilla. Remueve todos los ingredientes de vez en cuando y espera a que el líquido llegue a su punto de ebullición, pero sin que la leche se llegue a quemar.

Mientras tanto, en un bol pequeño, añade la azúcar granulada, la pizca de sal, la maicena (o fécula de maíz) y el resto de leche que te quedaba por usar. Revuelve bien toda la mezcla y cuando todos los ingredientes estén integrados, añade con cuidado las dos yemas de huevo y vuelve a batir todo de nuevo.

Por otro lado, cuando la cacerola con la leche esté lista, quita con cuidado la vaina de vainilla. Añade a la olla la mezcla de yemas, leche, sal, azúcar y maicena y revuelve todo durante un par de minutos hasta que consigas una crema suave de un color beige muy característico.  ¡Y listo!

Puedes tomar el pudin en frío o caliente, como prefieras.. Eso sí, de tomarlo en frío, debes dejarlo en la nevera durante al menos 2 horas. Decora con un puñadito de frutos secos troceados, una mora o un arándano o incluso virutas de chocolate. ¡Te encantará su sabor dulce y suave!

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