8 Sabores de helados de los que no habías oído hablar y, ¿te encantarán?

Seis de los ochos helados incluidos se pueden probar sin salir de España.

Aunque los buenos “heladeros” no dejan de comerlo en todo el año, como los italianos, es evidente que el consumo de este dulce que entra bien a casi todas las horas del día -media mañana, postres y meriendas- se dispara con la llegada del calor. 

A grandes rasgos, aunque en los últimos se ha ampliado muchísimo el abanico de opciones, hay tres grupos en los que se pueden dividir los helados artesanales: de frutas, los más refrescantes; dulces, los favoritos de los peques y los más adictivos también; y los de frutos secos -con avellana y pistacho a la cabeza-, los preferidos de muchos buenos aficionados y expertos al helado. 

Pero el universo de los helados artesanales, como decíamos antes, ha sufrido una tremenda evolución en los últimos años. Y no solo se aprecia en el aumento de heladerías de calidad en distintos puntos del país -como ocurre con el pan, también han surgido muchas que no lo son alrededor de la fama del helado artesanal-, sino también en la cantidad de sabores distintos que se pueden probar. 

Es imposible haberlos probado todos, ni siquiera conocerlos aunque sea desde la distancia, pero te podemos asegurar que estos siete sabores que te presentamos a continuación te van a sorprender muchísimo. Otra cosa muy distinta es si te gustarán o no cuando los pruebes. Nosotros, por si te atreves, te ponemos tras su pista para que sepas dónde encontrarlos. Ya te avisamos de que más de la mitad (no damos personalizamos para no crear prejuicios) están muy ricos. 

Sobao pasiego

En la heladería El Cántabro, situada en el pueblo de Laredo, hacen unos helados artesanales originales y ricos, con muy buen gusto. Uno de los más atractivos -es imposible resistirse a probarlo- es el helado de sobao pasiego que preparan a partir de los más famosos del mundo, los de Elmacho. “Del mejor sobao de Cantabria el mejor helado, cortado uno a uno y dejando macerar en leche fresca 24 horas”, dicen sus creadores.  

Frambuesa y limón

A priori, no es un helado que llame mucho la atención, pero no es lo que estás pensando. Se trata de un helado clásico de la carta de las heladerías Santini, originarias de Cascais, Portugal, país en el que tienen más de una decena de heladerías abiertas, en el que combinan con maestrías las dos frutas en un solo sabor de helado. Nada de una bola de frambuesa y otra de limón, sino ambas frutas juntas. Exquisito, tanto o más que su famoso helado de fresa, y maravilloso en un día de calor. 

Chocolate de metate

En el restaurante madrileño Santita carbón mexicano pudimos probar recientemente uno de los helados de chocolate artesanales más originales que recordamos. Elaborado con el matete o piedra de moler,  uno de los utensilios más importantes de la cocina mexicana, especialmente en las zonas rurales, se combina el cacao puro mexicano con especias como el anís o la canela, y el resultado es muy sorprendente. 

Fabada

No es un mito o leyenda urbana que exista el helado de fabada. Es real como la vida misma y se puede probar, que sepamos y hayamos catado, en la heladería Islandia de Gijón, un local familiar emblemático de la ciudad asturiana y parada obligatoria si te pica la curiosidad por probar cómo es el helado de este plato mítico de la gastronomía de la zona.

Tortilla de patata

En Valencia, concretamente en la heladería Linares, preparan algunos de los helados artesanales “salados” más originales de nuestro país. Uno de los que se lleva la palma es el de tortilla de patata. Poco más que decir para generar expectación al respecto, ¿verdad?

Pizza

Este es el único helado de la lista que no hemos probado, pero es tan curioso y tan viral su sabor que no hemos podido resistirnos a incluirlo en la selección. Para probarlo tienes que coger un avión hasta Estados Unidos y buscar alguna tienda de Little Baby’s Ice Cream, la heladería responsable del helado de pizza. ¿Cómo te suena la idea a priori?

Carajillo de Bailey’s

Si hablamos de maestros heladeros en España, Jordi Roca está muy arriba en la lista de los mejores. Pocos cocineros dominan en el mundo el arte de la repostería como él lo hace, y los helados son una de sus especialidades. En Rocambolesc, la heladería de la que es propietario junto a su mujer, la maestra heladera Alejandra Rivas, no hay helado que baje del sobresaliente. Los hay clásicos, pero también tan originales como el de parmesano, fantástico para acompañar un carpaccio, por ejemplo; el de madalena y también el de carajillo de Bailey’s, no apto para peques. 

Vainas de guisante lágrima con piel de limón verde

No podemos cerrar una lista así, repleta de helados originales con independencia de su calidad -te toca juzgarlo a ti porque los tienes casi todos en España-, sin incluir uno de los sabores de della Sera, la heladería de Fernando Sáenz en Logroño, parada obligatoria para los amantes del helado. Podrías escoger casi cualquiera de sus elaboraciones, pero en la carta del 2021 hay una que nos llama especialmente la atención: el helado de vainas de guisante lágrima con piel de limón. ¿Cómo te quedas? 

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Rubén García

Rubén García

Durante años me dediqué a la comunicación deportiva, pero me di cuenta a tiempo de que en mi otra gran pasión, la gastronomía, no era tan alto el riesgo de sufrir esguinces de tobillo. Ser "entrenador personal" del paladar es mucho más placentero. Yo me lo guiso, yo me lo como, y de paso lo comparto, porque las comidas inolvidables son las que se disfrutan en buena compañía.

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