Suero de leche: propiedades y cómo hacerlo en casa

¿Quieres conseguir bizcochos mucho más esponjosos? El suero de leche o buttermilk es tu aliado. Te enseñamos cómo hacerlo en casa (y en menos de 10 minutos).

Quizá te suene el término ‘buttermilk’, pero si no es así, no te preocupes. Esta palabra hace referencia al suero de leche, una sustancia que en sus orígenes era el líquido que se obtenía cuando la nata se batía y se convertía en mantequilla. También suele aparecer como resultado de la coagulación de la leche en el proceso de elaboración del queso. Presentaba en su origen un tono verdoso y algo turbio, un poco dulce y muy fresco, aunque su sabor es sobretodo ácido. 

Durante mucho tiempo se consideró un desecho derivado de la producción de queso, y muy molesto debido a que se generaban grandes cantidades. Esa percepción ha cambiado y ahora es un elemento que se utiliza en el ámbito alimentario y con el que se fabrican productos como estabilizantes, aditivos o concentrados de proteínas de suero, entre otros. En casa lo podemos añadir a la masa de nuestros bizcochos y otros dulces con el objetivo de conseguir un toque extra de esponjosidad (este es su uso principal). Su uso es bastante popular y habitual en la gastronomía inglesa, tendencia que se ha ido exportando a otros países.

No suele venderse en España, por lo que lo más recomendable es prepararlo en casa. Cuando lo hagas no te asustes, porque su apariencia y textura es parecida a la de la leche cortada. Pese a su aspecto, posee numerosas propiedades que lo convierten en un ingrediente interesante. Contiene una gran cantidad de proteínas de alto valor biológico, lo que nos ayuda incorporar a nuestro organismo aminoácidos esenciales. También constituye una importante fuente de minerales (sodio, calcio y magnesio, entre otros) y vitaminas B,C,E y D. ¿Sorprendida? No nos extraña. ¿Quién nos iba a decir que una sustancia considerada un desecho en el pasado iba a ser tan beneficiosa?

Y eso no es todo, ya que el consumo de suero de leche o buttermilk favorece la reducción de la tensión arterial y reduce el riesgo de padecer enfermedades cardiovasculares. También puede utilizarse como suplemento dietético para incrementar la masa muscular y para combatir el estreñimiento. A aquellas personas que estén a dieta también puede serles útil, ya que limpia las toxinas de la sangre y favorece la eliminación de líquidos. A continuación te contamos cómo hacer tu propia versión de buttermilk casero. Es muy fácil y en menos de 15 minutos tendrás tu ingrediente más que listo.

Ingredientes:

  • 250 ml. de leche entera
  • El zumo de medio limón

Elaboración:

  1. Añadir a la leche el zumo de medio limón. Remover enérgicamente y dejar que repose a temperatura ambiente durante aproximadamente 10 minutos.
  2. Pasado este rato, nuestra mezcla presentará el aspecto de yogur líquido o leche cortada. Esta apariencia indicará que lo estamos haciendo bien. Remueve un poco más… ¡y ya estaría listo nuestro suero de leche! Además, no es necesario colarlo. 

Truco estrella: deja que repose dos días en la nevera antes de utilizarlo, aunque puede aguantar perfectamente de 10 a 15 días. Después añádelo directamente a la mezcla con la que vayas a preparar tus bizcochos o magdalenas. 

leonor nieto garcia

Leonor Nieto García

¿El mejor plan? Salir de cañitas y pinchos. Periodista y Community Manager amante del buen comer, de compartir plato y experiencias y brindar con alegría por las cosas buenas.

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