Lo que no sabías sobre el croissant. Conoce el dulce más famosos de la historia

Un dulce que ya hemos adoptado como nuestro. Se trata de un bollo muy versátil, ya que se puede rellenar, tomar solo, en la merienda o en el desayuno… Descubre todo lo que no sabías del croissant.

Un alimento que nos ha enamorado, sin embargo, hay muchas incógnitas a su alrededor. Te despejamos todas las dudas.

Origen e historia

El croissant lleva años conviviendo con nosotros en la península, la corriente popular asegura que se trata de un bollo típico de la gastronomía francesa. ¡Error! El croissant auténtico no es francés sino austriaco, fue Viena la primera ciudad donde se cocinaron estos dulces, concretamente en el siglo XVII.

Fue creado para celebrar la victoria de los Habsburgos contra el Imperio Otomano en la batalla de Viena. Estos se inspiraron en la media luna de la bandera turca para realizar el croissant.

Sí, sería en Francia donde se mejoraría la mítica receta de este dulce. Los franceses fueron los que incluyeron la masa hojaldrada y un poco de mantequilla o margarina. Fue en el siglo XX cuando adquirió una popularidad mundial.

Ha sido tan grande la importancia de este dulce en la historia, que hasta tiene su propio día. El 30 de enero se celebra el día del croissant desde hace años. Este día se elige el mejor croissant de la región y se premia a sus panaderos.  

Tipos (rectos o con cuernos)

Los pasteleros expertos defienden que el croissant auténtico debe ser recto, ya que solo así se consigue la uniformidad en la masa. Si por el contrario, retuerces sus esquinas dándola la tan ansiada forma curvada, la masa se desgarra y se estropea. Al meterlo en el horno y cocerse, los “cuernos” quedarán más crujientes que el resto, lo que le hace perder uniformidad.

La versión española de este tipo de bollo, era un forma de U y se elaboraba con manteca de cerdo.

En la actualidad hay diversos tipos de croissants:

Integral o de cereales: el croissant en su versión más "saludable". Se hacen a partir de harina integral (trigo molido sin refinar) o de harina blanca a la que se incluyen semillas o harina de otros cereales. Eso sí, por mucho que se les llame "lights" o "sanos", a nivel nutricional son prácticamente igual de insanos que los que se hacen con harina blanca.

Dulces: suelen ir rellenos o bañados de dulce. Los de chocolate son clásicos ya en nuestra gastronomía.

Salados: la fusión perfecta que se crea de unir un croissant con ingredientes salados. El salado se pone de relleno en el bollo, este puede ser de lo que más te guste, son míticos los de jamón york y queso, jamón serrano, pavo y rúcula… Hasta donde llegue la imaginación y la combinación de sabores sea adecuada.

Minis: los mismos ingredientes, mismas características pero en versión mini. Estos son más aptos para ser rellenados y servidos como un aperitivo.

Ingredientes principales

Según cada zona los ingredientes variarán. La receta clásica de los croissants hojaldrados se realiza con harina de trigo, levadura de panadería, agua fría, azúcar, sal y mantequilla. A menudo se les añade un poco de leche y son barnizados antes de meterlos al horno con yema de huevo.

Date un capricho y disfruta del croissant, un dulce muy versátil del que puedes sacar mucho provecho. Te alegrará desayunos, meriendas o incluso tentempiés imprevistos. 

Tamara Fernández

Tamara Fernández

Periodista en potencia y amante de la comunicación. Me encanta viajar, conocer rincones recónditos acompañada siempre de mi móvil y de un buen libro. Apasionada de la nutrición y la gastronomía y buscando siempre nuevos sabores y experiencias para el paladar. Creciendo como profesional y como persona día a día.

Continúa leyendo