Biscuit de melocotón

Un postre delicioso, refrescante y lleno de sabor. Atrévete a preparar este biscuit de melocotón y date un capricho dulce. ¡Una receta que no deja de sorprender!

Ingredientes:

  • 1 kg de melocotones
  • 150 g de azúcar
  • 1 huevo
  • 100 g de nata líquida
  • 150 ml de leche.
Tiempo de preparación: 30 minutos
Económica
4 comensales
Tipo de receta: Fruta

Elaboración:

  1. Pelar los melocotones y retirar el hueso.
  2. Disponer la pulpa en un bol y triturarla con la batidora. 
  3. Batir la yema del huevo con el azúcar hasta que la preparación se blanquee.
  4. Agregar la leche y remover.
  5. Calentar la preparación en un cazo hasta que el azúcar se diluya por completo.
  6. Dejar que se enfríe.
  7. Montar por separado la nata y la clara a punto de nieve firme.
  8. Mezclarlas en un bol muy despacio, para que no se bajen.
  9. Pasar a un bol el puré de melocotón y agregar la preparación de la yema.
  10. Añadir suavemente la mezcla de nata y clara.
  11. Verter en un molde que no sea muy hondo y dejar en el congelador de 6 a 8 horas, removiendo la preparación cada 30 minutos las primeras dos horas para que no se formen cristales.
  12. Después, dejar congelar removiendo cada 3 horas.
  13. Sacar el helado del congelador 15 minutos antes de servir en las copas.
  14. Adornar con hojitas de menta.

Cosas que deberías saber sobre este postre:

Este postre es muy fácil y, aunque se prepara con muy pocos ingredientes, con él conseguirás un resultado que te sorprenderá. Además su sabor es dulce y fresco,  ideal para sustituir a los helados industriales.

El ingrediente principal son los melocotones, por lo que estarás comiendo un plato lleno de los nutrientes de la fruta. Se trata de un postre frío, perfecto para combatir los efectos del calor de una forma sana.

Para elegir una buena pieza de melocotón, ten en cuenta que la fruta no debe tener zonas verdes. Esto indica que aún no está en el punto perfecto de maduración. Además, el melocotón tiene que tener la pelusilla característica, lo que supone unos buenos niveles de dulzor en comparación con un melocotón liso. Si lo compras días antes de hacer el postre, puedes conservarlo en la zona menos fría de la nevera durante unos días.

Esta fruta, perfecta para los meses de verano, facilita la digestión. Ayuda a la producción de bilis en el hígado y a la disolución de las grasas. Además, si tienes problemas de estreñimiento el melocotón tiene un alto contenido en fibra. Al estar comiendo la pulpa de la fruta, obtienes una importante cantidad de vitamina C. Esta sustancia ayuda al sistema inmune y te protege de los radicales libres. 

Si tienes problemas con la leche de vaca, puedes apostar tanto por una leche sin lactosa como por leches vegetales. La leche de almendras o de soja son una buena opción, aunque tienen más azúcar que la leche de consumo habitual. De la misma manera puedes disminuir la cantidad del azúcar que le añades y aprovechar el dulzor natural de la fruta.

Si no quieres nata líquida en tu receta porque te resulta muy pesada, puedes optar por una opción más ligera. La leche evaporada contiene menos grasa y su textura no es tan espesa.

Por lo demás, verás que este dulce es sencillísimo y una gran alternativa para disfrutar de un postre ligero después de una comida de verano. ¡Te va a encantar!

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