Bizcocho marmolado de yogur en su versión más saludable

¿Quieres aprender a hacer un bizcocho de yogur mucho más saludable y natural? No te pierdas la receta que, en esta ocasión, nos propone Aitana Ávila, de Masterchef.

Mayo es muy especial para mí, y más este año, que me casé el próximo día 7. Tras posponer la boda 2 años por culpa de la pandemia, tuvimos nuestro gran día, y no puedo estar más emocionada. Pero dejando nervios aparte, esta semana se me ocurrió invitar a amiguitos de mis enanos a casa a merendar un día, y ¿qué mejor cosa hay en el mundo que un bizcocho de yogur para merendar? Es una receta clásica, con la que siempre se acierta y que a los niños les encanta.

Y esta vez decidí hacerla en una versión algo más saludable. No la versión saludable extrema (con dátiles por ejemplo para endulzar), sino un punto intermedio. Utilicé panela. Los dátiles son más sanos y aportan más nutrientes ya que tienen más propiedades, pero el resultado final del bizcocho a mí personalmente me gusta que sea esponjoso pero seco. Y cuando utilizo los dátiles en la repostería los resultados son más húmedos. Hay momentos o postres que quedan mejor con ese toque húmedo, pero esta vez yo quería conseguir el resultado del mítico bizcocho de yogur, aunque algo más saludable.

Como bien sabréis, en el bizcocho de yogur de toda la vida, utilizamos el envase de un yogur como medidor, así que quise conseguir una receta que mantuviera este medidor tan especial y tan cómodo, para no tener que estar siempre con un peso encima. Me puse manos a la obra y el resultado fue magnífico!! Tanto que no quedó ni una miga para el desayuno de la mañana siguiente.

Tiempo de preparación: 15 minutos
Tiempo de cocción: 45 minutos
4 comensales
Tipo de receta: Leche

Ingredientes:

Bizcocho marmolado de yogur
Foto: Istock
  • Un yogur natural o de limón (a gusto si queremos que tenga ese toque de limón final. También podemos utilizar uno natural y rallarle la piel de medio limón)
  • 3 huevos
  • Aceite de Oliva Virgen Extra
  • Harina de avena
  • Harina de centeno integral
  • Harina de trigo
  • Un sobre de levadura química
  • 2 cucharadas de cacao puro en polvo
  • Panela

Elaboración:

  1. Lo primero de todo, en un recipiente batiremos bien 3 huevos (si son camperos mucho mejor)
  2. Cuando tengamos los huevos batidos, incorporaremos el yogur y seguiremos batiendo bien.
  3. Cogemos el yogur (ya vacío) y lo llenaremos hasta arriba de aceite de oliva virgen extra. Lo vertemos en la mezcla anterior y no paramos de remover.
  4. Repetimos lo mismo con el yogur lleno hasta arriba de panela.
  5. Con la misma medida del yogur, lo llenamos de harina de avena, y lo echamos en la mezcla. No dejamos de remover.
  6. Repetimos el mismo paso con la medida del yogur, pero esta vez lleno de harina de centeno integral. Seguimos batiendo.
  7. Incorporamos ahora el yogur de harina de trigo, mezclado con la levadura. Terminamos de incorporar.
  8. Ahora vamos a separar la masa, en dos recipientes distintos. Uno de ellos lo reservamos, y al otro le incorporamos las dos cucharadas de cacao puro en polvo.
  9. Cogemos un molde de bizcocho para el horno, le ponemos papel film en la base y esquinas (para que no se nos pegue) y vamos echando poco a poco alternando las dos mezclas reservadas, consiguiendo que vaya quedando mezclada parte de la masa sin cacao y parte con cacao, dibujando como unas aguas.
  10. Cuando lo tengamos ya todo vertido en el molde, lo metemos al horno previamente calentado a 180 grados, y dejamos que se vaya cocinando durante unos 45 minutos.
  11. Pasado ese tiempo, comprobamos con la punta de un cuchillo que no se nos pega la masa (esto no es como un brownie que nos gusta a medio hacer) y lo dejamos enfriar.
  12. Una vez bien frío, para que no se rompa, desmoldamos y servimos.

Yo lo decoré con unas nueces que, además de ser súper nutritivas, son riquísimas y le aportan un toque de sabor. Pero hay mil versiones, y podéis hacerlo como más os guste. Lo de hacerlo marmolado es porque siendo para niños les atrae más verlo con chocolate y es más divertido ver el corte del bizcocho, pero si lo hacéis sin cacao queda igualmente rico. También podéis sustituir las harinas y meter por ejemplo harina de almendra, harina de trigo integral, harina de espelta… A mí me gustó mucho el resultado final con la combinación de estas tres que os traigo, pero podéis probar otras versiones con lo que tengáis en casa.

El bizcocho queda algo menos dulce de lo que estamos acostumbrados (la receta clásica lleva dos yogures de azúcar blanco refinado, y esta receta sólo un yogur y de panela) así que se nota la diferencia, pero en el segundo mordisco nuestro paladar ya se acostumbra y de verdad que queda delicioso.

Esta vez lo he cocinado porque venían amigos de mis pequeños a merendar, pero es algo que suelo hacer muy habitualmente para tener en casa e ir desayunando en el día a día. Si os soy sincera he probado mil versiones diferentes, pero esta última que os cuento es la que más se asemeja a la original, manteniendo ese toque saludable.

Espero que os animéis a hacerlo en casa y que me contéis qué tal. Os leo.

Aitana Ávila

Aitana Ávila

Mi nombre es Aitana Ávila, soy una joven bilbaína de 35 años (camino ya de los 36) y soy nueva por aquí. He tenido la suerte de que me hayan encomendado una nueva labor y un nuevo reto profesional que acepto con muchísima ilusión e inquietud: formar parte de una de las revistas referencia de este país como es la revista Mía, y poder aportar mi granito de arena en algo que me apasiona, un canal en el que hablaremos principalmente de todo lo relacionado con uno de mis hobbies por excelencia, la cocina.

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